Cuidado de Dios

Cita 1

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él. porque él tiene cuidado de vosotros. 1 Pedro 5:6, 7.

A menudo su mente puede estar nublada por causa del dolor. Entonces no trate de pensar, sino descanse, y muestre que ha entregado su alma a Dios como a un fiel Creador. Es privilegio suyo mostrar en su debilidad y sufrimiento que no duda del amor de Dios hacia Ud., que sabe que es fiel el que ha prometido y que Ud. pone su alma y su cuerpo en sus manos, y que El guardará lo que se confíe a su cuidado.

Deje que su mente se espacie en la bondad de Dios, en el gran amor con que nos ha amado, como se muestra en la obra de la redención. Si no nos amara, y no nos considerara de valor, no habría hecho este tremendo sacrificio. Es grande en misericordia y gracia. Deje que su corazón y su mente descansen, como un niño cansado en los brazos de su madre. Sus brazos eternos están sosteniéndola. En todas sus aflicciones, Jesús es afligido. Qué privilegio es para Ud., afligida ahora, encontrar refugio en Jesús. La armadura del Evangelio parece demasiado pesada para llevar. Bien, Cristo es su armadura. Escóndase en El, y el enemigo no la atormentará ni confundirá su fe. Jesús le ha legado su paz…

Alabe al Señor porque ha sentido la eficacia purificadora de la sangre del Salvador. El Sol de Justicia se ha levantado sobre su alma llevando sanidad en sus alas. Cuán vacía e insatisfactoria es toda cosa mundanal. Pero Jesús, el precioso Salvador, es su sostén espiritual. Ha ligado su vida con la de El. La palabra de su gracia es maná para el alma creyente. Las preciosas promesas de su Palabra son vida, grandeza y paz. No se preocupe. Jesús la ama, y cuidará de Ud. y la bendecirá. Ud. ya no puede pelear la batalla activa y agresiva, pero puede dejar que Jesús pelee en su lugar. El le dice: “Entrega tu caso enteramente en mis manos. Permanece tranquila y conoce que yo soy Dios”. Querida hermana: Esperamos y oramos para que el Señor le ayude y le dé fuerzas en su gran tribulación.

Ese Dios que vio a Natanael bajo la higuera, la ve a Ud. y entiende su dolor y su tristeza. El Señor Jesús será su fortaleza en este día de aflicción… La Palabra es el pan vivo. Coma de él diariamente. Será el poder que la sostendrá para que pueda hacer todo lo que debe hacer. Infundirá vigor inmortal en su alma, perfeccionará su experiencia y le traerá gozos reales que permanecen para siempre.

— Carta 16, del 17 de noviembre de 1896, dirigida a una hermana anciana. (Alza tus Ojos – 17 de Noviembre).


Cita 2

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 2 Corintios 12:9.

Dormí muy poco la noche pasada. Traté de mirar a Jesús, de ponerme en las manos del gran Médico. El ha dicho: “Bástate mi gracia”. La gracia de Cristo induce a los hombres a pronunciar palabras acertadas en todas circunstancias. El sufrimiento físico no excusa las acciones anticristianas. Durante estas horas de insomnio, el tema de la victoria era el motivo central de mis pensamientos. “Al que venciere -declara el Señor-, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. Apocalipsis 3:21.

Hay quienes siempre presentan excusas por andar de acuerdo con los consejos del enemigo. Hay quienes piensan que porque padecen una debilidad física, tienen el privilegio de pronunciar palabras mezquinas y actuar de manera antipática. Pero, ¿acaso no ha hecho provisión Jesús para que los tales venzan la tentación? ¿Han de ser desagradecidos e impíos por causa de las pruebas y las aflicciones? ¿No son acaso los rayos de la justicia de Cristo lo suficientemente luminosos como para disipar las sombras de Satanás?

Se afirma que la gracia de Dios es suficiente para contrarrestar todos los males y las pruebas contra los cuales tienen que luchar los seres humanos. ¿Podrá carecer de poder entonces contra las debilidades físicas? ¿Retrocederá la gracia divina mientras Satanás ocupa el campo y mantiene sus víctimas bajo el poder de sus malos atributos? ¡Oh, cuán precioso es Jesús para el alma que confía en el! Pero muchos andan en tinieblas porque sepultan su fe en las sombras de Satanás. No han hecho lo que podían hacer por medio de la gracia de Jesús. No hablan acerca de la fe, la esperanza y el valor.

Jamás deberíamos permitirle a Satanás que crea que su poder para perturbar y molestar es mayor que el poder de Cristo para sostener y fortalecer. Hay que “orar siempre y no desmayar”. Lucas 18:1. Toda oración sincera que se ofrece a Dios va mezclada con la eficacia de la sangre de Cristo. Si la respuesta se demora, se debe a que Dios desea que manifestemos una santa osadía al reclamar el cumplimiento de la palabra empeñada por Dios. Fiel es el que prometió.

—Manuscrito 19, del 17 de junio de 1892.  (Cada Día con Dios – 17 de Junio).


 

*Las citas de este libro se actualizan constantemente

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