Satanás y el Pecado

Cita1

Desde los días de Adán hasta los nuestros, el gran enemigo ha ejercitado su poder, oprimiendo y destruyendo. Se está preparando actualmente para su última campaña contra la iglesia. Para disfrazar mejor su carácter y encubrir sus verdaderos propósitos, se ha hecho representar de modo que no despierte emociones más poderosas que las del ridículo y del desprecio. Le gusta que lo pinten deforme o repugnante, mitad animal mitad hombre.

Si Satanás fue tan astuto en el principio, ¿cómo será ahora, después de adquirir la experiencia de muchos miles de años? No obstante, Dios y los santos ángeles, y todos los que viven en obediencia a toda la voluntad de Dios, son más sabios que él.

El tentador no tiene el poder de gobernar la voluntad o de obligar al alma a pecar. Puede angustiar, pero no contaminar. Puede causar agonía pero no corrupción. Satanás no puede leer nuestros pensamientos, pero puede ver nuestras acciones, oír nuestras palabras; y por su antiguo conocimiento de la familia humana, da a sus tentaciones la forma necesaria para sacar partido de los puntos débiles de nuestro carácter. Y con cuánta frecuencia le hacemos saber el secreto de cómo obtener mejor la victoria sobre nosotros. ¡Ojalá pudiéramos dominar nuestras palabras y acciones! (Dios nos cuida – Marzo 27).


Cita 2

He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo. Lucas 10:19.

El hombre caído es el cautivo legítimo de Satanás. La misión de Cristo consistió en rescatarlo del poder de su gran adversario. El hombre se inclina por naturaleza a seguir las sugestiones de Satanás, y no puede resistir con éxito a un enemigo tan terrible, a menos que Cristo, el poderoso Vencedor, more en él, guíe sus deseos y lo fortalezca. Sólo Dios puede limitar el poder de Satanás…

Satanás conoce mejor que los hijos de Dios el poder que ellos pueden tener sobre él cuando su fuerza está en Cristo. Cuando el más débil creyente en la verdad solicita humildemente ayuda al poderoso Vencedor, confiando firmemente en Cristo, puede repeler con éxito a Satanás y toda su hueste.

Satanás llamará en su ayuda legiones de sus ángeles para oponerse a los progresos hasta de un alma, y si fuese posible, la arrebataría de las manos de Cristo… Pero si el que está en peligro persevera, y en su impotencia se aferra a los méritos de la sangre de Cristo, nuestro Salvador escucha la ferviente oración de fe, y envía refuerzos de ángeles poderosos en fortaleza para que lo libren.

Satanás no puede soportar que se recurra a su poderoso rival, porque teme y tiembla ante su fuerza y majestad. Al sonido de la oración ferviente, toda la hueste de Satanás tiembla. Sólo la amante compasión de Cristo, su divina gracia, su poder omnipotente pueden capacitarnos para desbaratar al implacable enemigo y someter nuestros propios corazones rebeldes. (Dios nos Cuida – 22 de Agosto).


Cita 3

Cuando Cristo inició su campaña, Satanás le salió al encuentro y le disputó cada centímetro de terreno, ejerciendo al máximo su poder para vencerlo. Muchas cosas estaban implicadas en ese conflicto. Intereses vitales estaban en juego. Los interrogantes que había que responder eran: “¿Es imperfecta la ley de Dios y es necesario enmendarla o abrogarla? O, en cambio, ¿es inmutable? ¿Es estable el gobierno de Dios, o necesita algunas rectificaciones?” No sólo en presencia de los que vivían en la ciudad de Dios había que responder a esas preguntas, sino ante los habitantes de todo el universo celestial…

Desde el pesebre hasta la cruz Satanás persiguió al Hijo de Dios. Las tentaciones se acumularon sobre él como una tempestad. Pero cuanto más fiero era el conflicto, más se familiarizaba con las tentaciones que asedian a los hombres, y más preparado estaba para socorrer a los tentados. La dureza de la prueba por la cual tuvo que pasar Cristo guardaba proporción con el objeto que había que ganar o perder mediante su éxito o su fracaso. No estaba en juego sólo el interés de un mundo. Este planeta era el campo de batalla, pero todos los mundos que Dios ha creado se verían afectados por el resultado del conflicto…

Mediante su conducta, Satanás forjó una cadena con la cual él mismo será encadenado. El universo celestial será testigo de cuán justo es Dios al castigarlo. El cielo mismo vio lo que el cielo hubiera llegado a ser, si Satanás hubiera estado en él…No sólo en las mentes de unas pocas criaturas finitas que habitan este mundo, sino en las de todos los habitantes del universo celestial, ha quedado establecida la inmutabilidad de la ley de Dios. (Dios nos Cuida – 1 de Septiembre).


Cita 4

El cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre. Gálatas 1:4.

Se ofrece perdón a todos los que quieran volver a ser leales a la ley de Dios. Pero hay quienes rehúsan aceptar un “Así dice Jehová”. No reverencian ni respetan su ley. Promulgan rigurosas leyes humanas que se oponen a un “Así dice Jehová”, y por precepto y ejemplo inducen a pecar tanto a hombres, como a mujeres y niños. Exaltan las leyes humanas por encima de la ley divina. Pero la condenación y la ira de Dios penden sobre los desobedientes. Ya se están juntando las nubes de la justicia de Dios. Por siglos y siglos se han estado acumulando los materiales destructivos, y sin embargo sigue aumentando la apostasía, la rebelión y la deslealtad contra Dios.

El pueblo remanente de Dios, los que guardan sus mandamientos, comprenderán las palabras de Daniel: “Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán”. Daniel 12:10.

Satanás ha declarado que este mundo es su territorio. Aquí está su trono, y considera suyos a todos los que no quieren guardar los mandamientos de Dios y rechazan un claro “Así dice Jehová”. Están bajo el estandarte del enemigo, porque hay sólo dos bandos en el mundo. Todos están bajo el estandarte de los obedientes o bajo el de los desobedientes. Jesús está enviando ahora su mensaje a un mundo caído. Se complace en tomar elementos aparentemente sin esperanza, que han sido instrumentos de Satanás, para someterlos a la influencia de su gracia. Se regocija al librarlos de la ira que caerá sobre los desobedientes. (Dios nos Cuida – 7 de Septiembre).


Cita 5

“El mal se insinuó con Lucifer, el cual se rebeló contra el gobierno de Dios. Antes de su caída, era el querubín cubridor, notable por su excelencia. Dios lo hizo bueno y hermoso y muy semejante a la Deidad misma.”—The S.D.A. Bible Commentary 4:1163.FV 68.2


Cita 6

“Nada se enseña con mayor claridad en las Sagradas Escrituras que el hecho de que Dios no fue en nada responsable de la introducción del pecado en el mundo, y de que ninguna suspensión arbitraria de la gracia de Dios, ni ningún error en el gobierno divino hayan dado lugar a la rebelión. El pecado es un intruso, y no hay razón que pueda explicar su presencia. Es algo misterioso e inexplicable; excusarlo equivaldría a defenderlo. Si se pudiera encontrar alguna excusa en su favor o señalar la causa de su existencia, dejaría de ser pecado.”—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 546, 547.


Cita 7

“Antes de su rebelión era Lucifer en el cielo un excelso y alto ángel inmediato en categoría al amado Hijo de Dios. Su aspecto, lo mismo que el de los demás ángeles, era benigno y denotaba felicidad. Su frente, alta y espaciosa, indicaba poderosa inteligencia. Su figura era perfecta, y su porte noble y majestuoso. De su semblante irradiaba una luz especial, que resplandecía a su alrededor con mayor esplendor y hermosura que en torno de los demás ángeles. Sin embargo, Cristo, el amado Hijo de Dios, tenía la preeminencia sobre todas las huestes angélicas. Era uno con el Padre antes de que fuesen creados los ángeles…. (La Fe por la cual Vivo 69.2)


Cita 8

“Lucifer sentía envidia y celos de Jesucristo. Sin embargo, cuando todos los ángeles se inclinaban ante Jesús reconociendo su supremacía, autoridad superior y gobierno justiciero, también se inclinaba Lucifer con ellos; pero su corazón estaba lleno de envidia y odio.”—Testimonios Selectos 2:14.


Cita 9

Antes del quebrantamiento es la soberbia; y antes de la caída la altivez de espíritu. Proverbios 16:18

“Satanás cayó porque ambicionó ser igual a Dios. Deseaba participar en los consejos y propósitos divinos, de los cuales estaba excluido, porque, como ser creado, era incapaz de comprender la sabiduría del Infinito. fue este orgullo ambicioso el que lo indujo a la rebelión, y por este mismo medio trata de causar la ruina del hombre.”—Testimonies for the Church 5:702


Cita 10

“El pecado tuvo su origen en el egoísmo. Lucifer, el querubín protector, deseó ser el primero en el cielo. Trató de dominar a los seres celestiales, apartándolos de su Creador, y granjearse para sí su homenaje. Para ello, representó falsamente a Dios, atribuyéndole el deseo de ensalzarse. Trató de investir al amante Creador con sus propias malas características.”—El Deseado de Todas las Gentes, 17


Cita 11

“Cuando quiera que se entreguen al orgullo y la ambición, su vida se mancilla; porque el orgulloso, ni sintiendo necesidad alguna, cierra su corazón a las bendiciones infinitas del cielo.”—La Historia de Profetas y Reyes, 43


Cita 12

“Si Lucifer hubiese deseado realmente ser como el Altísimo, nunca habría abandonado el puesto que le había sido señalado en el cielo; porque el espíritu del Altísimo se manifiesta en un ministerio abnegado. Lucifer deseaba el poder de Dios, pero no su carácter. Buscaba para sí el lugar más alto, y todo ser impulsado por su espíritu hará lo mismo.”—El Deseado de Todas las Gentes, 384


Cita 13

“El orgullo es un temible rasgo de carácter. ‘Antes del quebrantamiento es la soberbia.’ Esto es verdad en la familia, en la iglesia y en la nación.”—Testimonies for the Church 4:377


Cita 14

“Se me ha ordenado que advierta a todos los que pronuncian falsas declaraciones que ellos están sirviendo al que ha sido mentiroso desde el principio. Estemos en guardia contra la falsedad, la cual prospera en los que la practican. Amonesto a todos: Ceñid vuestros lomos de verdad…. Apartaos de toda prevaricación y exageración; nunca pronunciéis una falsa afirmación.”—Manuscrito 82, 1900


Cita 15

“La rebelión de Satanás había de ser una lección para el universo a través de todos los siglos venideros, un testimonio perpetuo acerca de la naturaleza del pecado y sus terribles consecuencias….. De esta manera la historia de este terrible experimento de la rebelión iba a ser una perpetua salvaguardia para todos los seres santos, para evitar que sean engañados acerca de la naturaleza de la transgresión, para salvarlos de cometer pecado y sufrir sus consecuencias.”—Historia de los Patriarcas y Profetas, 18, 19, 23


Cita 16

“En el cumplimiento final del juicio se verá que no existe causa para el pecado. Cuando el Juez de toda la tierra pregunte a Satanás: ‘¿Por qué te has rebelado contra mí y me has arrebatado los súbditos de mi reino?’ el autor del mal no podrá dar ninguna disculpa. Toda boca será cerrada y todas las huestes rebeldes quedarán mudas…. (La Fe por la cual Vivo 73.3)


Cita 17

“Todo el universo habrá sido testigo de la naturaleza y de los resultados del pecado. Y su destrucción completa que en un principio hubiese causado temor a los ángeles y deshonrado a Dios, demostrará entonces el amor de Dios y establecerá su gloria ante un universo de seres que se deleitarán haciendo su voluntad y en cuyos corazones se encontrará su ley. Nunca más se manifestará el mal…. La creación, después de haber pasado por tal prueba y experiencia, nunca más se apartará de la sumisión a Aquel que se ha dado a conocer en sus obras como Dios de amor insondable y sabiduría infinita.”—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 557, 558


Cita 18

Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz. Colosenses 1:12.

Por mucho que sea lo que nos ha prometido para la vida venidera, también en esta vida nos concede magníficos dones, y como objetos de su gracia, permitirá que gocemos de todo lo que ennoblezca, expanda y eleve nuestros caracteres. Es su propósito prepararnos para las cortes celestiales. Pero Satanás está contendiendo por las almas de los hombres… No quiere que tengan una vislumbre del futuro honor y de las glorias eternas preparadas para los que serán habitantes del cielo, ni que prueben la experiencia que les daría un anticipo de la felicidad del cielo…Los que aceptan a Cristo como su Salvador personal tienen la promesa de la vida presente; y también de la venidera…

 (Dios no cuida – 30 de Diciembre).


Cita 19

Satanás tiene hoy gran poder en el mundo. Se le ha permitido tener esta tierra como propiedad por un tiempo limitado. Durante este período, mientras prevalece la iniquidad, se da a los hombres y las mujeres la oportunidad de tomar posiciones. En toda forma posible Satanás trata de hacer que el camino ancho resulte atractivo y el angosto penoso, humillante y objetable. Traza planes ingeniosos para inducir a los hombres y las mujeres a dar rienda suelta al apetito. Los placeres vulgares que no proporcionan verdadera satisfacción se multiplican en esta era degenerada. Satanás arroja su hechizo sobre estas diversiones, que eclipsan las verdades eternas. Muchos venderán su primogenitura como lo hizo Esaú por una frívola recompensa en la indulgencia del apetito. El placer mundanal les parecerá más deseable que la primogenitura celestial.

(Carta 7, del 25 de enero de 1900, dirigida a W. K. Kellogg, hermano y ayudante del Dr. J. H. Kellogg.)


Cita 20

Nuestros esfuerzos para resistir los ataques de Satanás deben ser fervientes y perseverantes. El dedica su fuerza y habilidad a tratar de apartarnos del camino recto. El vigila nuestras salidas y entradas, a fin de hallar oportunidad de perjudicarnos o destruirnos. El obra con muchísimo éxito en las tinieblas, perjudicando a aquellos que ignoran sus designios. No podría conseguir ventajas si su método de ataque fuese comprendido. Los instrumentos que emplea para lograr sus propósitos y arrojar sus dardos encendidos, son a menudo los miembros de nuestras propias familias. 1JT 107.1

Aquellos a quienes amamos pueden hablar y obrar con descuido y herirnos profundamente. Tal no era su intención, pero Satanás magnifica sus palabras y actos ante la mente y así arroja un dardo de su aljaba para atravesarnos. Nos erguimos para resistir a la persona que pensamos nos hirió, y al hacerlo estimulamos las tentaciones de Satanás. En vez de pedir a Dios fuerza para resistir a Satanás, permitimos que nuestra felicidad quede empañada tratando de defender lo que llamamos “nuestras derechos.” Así concedemos una doble ventaja a Satanás. Obramos de acuerdo a nuestros sentimientos agraviados, y Satanás nos emplea como agentes suyos para herir y angustiar a aquellos que no se proponían perjudicarnos. Puede ser que a veces las exigencias del esposo parezcan irrazonables a la esposa; pero si ella echara serena y sinceramente una segunda mirada al asunto, y lo considerara en una luz tan favorable como fuese posible para el esposo, vería que, renunciando a su propia idea y sometiendo su juicio al del esposo, aun cuando ello contrariase sus sentimientos, salvaría a ambos de la desdicha y les daría una gran victoria sobre las tentaciones de Satanás. 1JT 107.2


Cita 21

El hombre caído es el cautivo legítimo de Satanás. La misión de Cristo consistió en rescatarlo del poder de su gran adversario. El hombre se inclina por naturaleza a seguir las sugestiones de Satanás, y no puede resistir con éxito a un enemigo tan terrible, a menos que Cristo, el poderoso Conquistador, more en él, guíe sus deseos y le fortalezca. Dios solo puede limitar el poder de Satanás. Este va de aquí para allá por la tierra, recorriéndola de un lado al otro. Ni por un solo instante está desprevenido, por temor a perder una oportunidad de destruir las almas. Es importante que los hijos de Dios entiendan esto a fin de poder evitar sus trampas. 1JT 117.1

Satanás está preparando sus engaños, para que en su última campaña contra el pueblo de Dios, éste no entienda que se trata de él. “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz.” 2 Corintios 11:14. Mientras que algunas almas engañadas sostienen que él no existe, las está llevando cautivas y trabaja extensamente por su medio. Satanás conoce mejor que los hijos de Dios el poder que ellos pueden tener sobre él cuando su fuerza está en Cristo. Cuando el más débil creyente en la verdad solicita humildemente ayuda al poderoso Conquistador, confiando firmemente en Cristo, puede repeler con éxito a Satanás y toda su hueste. El es demasiado astuto para presentar abierta y audazmente sus tentaciones, porque entonces se despertarían las soñolientas energías del cristiano, y éste confiaría en el poderoso Libertador. Pero se presenta inadvertido, y obra por engaño mediante los hijos de desobediencia que profesan la piedad. 1JT 117.2

Satanás recurrirá a todo su poder para acosar, tentar y desviar al pueblo de Dios. El que se atrevió a enfrentarse con nuestro Señor para tentarlo y desafiarlo, y que tuvo poder para tomarlo en sus brazos y llevarlo al pináculo del templo, y hasta la cumbre de una altísima montaña ejercerá su poder hasta un grado asombroso sobre la presente generación, que dista mucho de tener la sabiduría de su Señor, y que ignora casi completamente la sutileza y fuerza de Satanás. De manera maravillosa afectará el cuerpo de los que están por naturaleza inclinados a hacer su voluntad. Satanás se regocija cuando se lo considera como un mito. Cuando es objeto de burlas y representado por alguna ilustración infantil, o como algún animal, ello le conviene perfectamente. Como se le cree tan inferior, las mentes humanas están completamente desprevenidas ante sus planes sabiamente trazados, y él tiene casi siempre éxito. Si su poder y sutileza fuesen comprendidos, muchos estarían preparados para resistirle victoriosamente. 1JT 117.3


Cita 22

Todos los seguidores de Cristo tienen que hacer frente al mismo maligno enemigo que asaltó a su Maestro. Con maravillosa habilidad adapta sus tentaciones a sus circunstancias, su temperamento, su predisposición, sus fuertes pasiones. Siempre está cuchicheando al oído de los hijos de los hombres, al señalar placeres mundanos, ganancias u honores: “Todo esto te daré, si haces lo que te mando”. Debemos mirar a Cristo; debemos resistir como él resistió; orar como él oró; agonizar como él agonizó, si hemos de vencer como él venció. —The Review and Herald, 8 de noviembre de 1887.


Cita 23

“Satanás cayó porque ambicionó ser igual a Dios. Deseaba participar en los consejos y propósitos divinos, de los cuales estaba excluido, porque, como ser creado, era incapaz de comprender la sabiduría del Infinito. fue este orgullo ambicioso el que lo indujo a la rebelión, y por este mismo medio trata de causar la ruina del hombre.”— Testimonies for the Church 5:702.


Cita 24

“El pecado tuvo su origen en el egoísmo. Lucifer, el querubín protector, deseó ser el primero en el cielo. Trató de dominar a los seres celestiales, apartándolos de su Creador, y granjearse para sí su homenaje. Para ello, representó falsamente a Dios, atribuyéndole el deseo de ensalzarse. Trató de investir al amante Creador con sus propias malas características.”—El Deseado de Todas las Gentes, 17.


Cita 25

“Cuando quiera que se entreguen al orgullo y la ambición, su vida se mancilla; porque el orgulloso, ni sintiendo necesidad alguna, cierra su corazón a las bendiciones infinitas del cielo.”—La Historia de Profetas y Reyes, 43.


Cita 26

“Si Lucifer hubiese deseado realmente ser como el Altísimo, nunca habría abandonado el puesto que le había sido señalado en el cielo; porque el espíritu del Altísimo se manifiesta en un ministerio abnegado. Lucifer deseaba el poder de Dios, pero no su carácter. Buscaba para sí el lugar más alto, y todo ser impulsado por su espíritu hará lo mismo.”—El Deseado de Todas las Gentes, 384.


Cita 27

“El orgullo es un temible rasgo de carácter. ‘Antes del quebrantamiento es la soberbia.’ Esto es verdad en la familia, en la iglesia y en la nación.”—Testimonies for the Church 4:377.


Cita 28

“Con gran misericordia, según su divino carácter, Dios soportó por mucho tiempo a Lucifer. El espíritu de descontento y desafecto no se había conocido antes en el cielo. Era un elemento nuevo, extraño, misterioso e inexplicable. Lucifer mismo, al principio, no entendía la verdadera naturaleza de sus sentimientos; durante algún tiempo había temido dar expresión a los pensamientos y a las imaginaciones de su mente; sin embargo no los desechó. No veía el alcance de su extravío. Para convencerlo de su error, se hizo cuanto esfuerzo podían sugerir la sabiduría y el amor infinitos. Se le probó que su desafecto no tenía razón de ser, y se le hizo saber cuál sería el resultado si persistía en su rebeldía. “Lucifer quedó convencido de que se hallaba en el error. vio que ‘justo es Jehová en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras’ (Salmos 145:17), que los estatutos divinos son justos, y que debía reconocerlos como tales ante todo el cielo…. “Casi decidió volver sobre sus pasos, pero el orgullo no se lo permitió…. Defendió persistentemente su conducta y se dedicó de lleno al gran conflicto contra su Creador…. “La rebelión de Satanás había de ser una lección para el universo a través de todos los siglos venideros, un testimonio perpetuo acerca de la naturaleza del pecado y sus terribles consecuencias….. De esta manera la historia de este terrible experimento de la rebelión iba a ser una perpetua salvaguardia para todos los seres santos, para evitar que sean engañados acerca de la naturaleza de la transgresión, para salvarlos de cometer pecado y sufrir sus consecuencias.”—Historia de los Patriarcas y Profetas, 18, 19, 23.


Cita 29

“Satanás es el gran originador del pecado; pero esto no excusa a ningún hombre por pecar, porque él no puede forzar a los hombres a hacer el mal. Los tienta y les presenta el pecado como incitante y placentero, pero tiene que permitirles usar de su voluntad para decidir si cederán o no…. El hombre es un ser moralmente libre para aceptar o rechazar.”—Testimonies for the Church 2:294.


Cita 30

ESTA ES UNA DE LAS RAZONES POR LA CUAL SATANÁS ESTA TAN EMPEÑADO EN LLEVAR A LA PERDICIÓN, LOS MÁS QUE PUEDA. (Tony García)

Satanás no se regocijó entonces como antes. Había esperado desbaratar el plan de salvación; pero sus fundamentos llegaban demasiado hondo. Y ahora, por la muerte de Cristo, conoció que él habría de morir finalmente y que su reino sería dado a Jesús. Tuvo Satanás consulta con sus ángeles. Nada había logrado contra el Hijo de Dios, y era necesario redoblar los esfuerzos y volverse con todo su poder y astucia contra sus discípulos. Debían Satanás y sus ángeles impedir a todos cuantos pudiesen que recibieran la salvación comprada para ellos por Jesús. Obrando así, todavía podría Satanás actuar contra el gobierno de Dios. También le convenía por su propio interés apartar de Cristo a cuantos seres humanos pudiese, porque los pecados de los redimidos con su sangre caerán al fin sobre el causante del pecado, quien habrá de sufrir el castigo de aquellos pecados, mientras que quienes no acepten la salvación por Jesús sufrirán la penalidad de sus propios pecados PE 177.3


 Cita 31

“El mal se insinuó con Lucifer, el cual se rebeló contra el gobierno de Dios. Antes de su caída, era el querubín cubridor, notable por su excelencia. Dios lo hizo bueno y hermoso y muy semejante a la Deidad misma.”—The S.D.A. Bible Commentary 4:1163.FV 68.2


Cita 32

“Nada se enseña con mayor claridad en las Sagradas Escrituras que el hecho de que Dios no fue en nada responsable de la introducción del pecado en el mundo, y de que ninguna suspensión arbitraria de la gracia de Dios, ni ningún error en el gobierno divino hayan dado lugar a la rebelión. El pecado es un intruso, y no hay razón que pueda explicar su presencia. Es algo misterioso e inexplicable; excusarlo equivaldría a defenderlo. Si se pudiera encontrar alguna excusa en su favor o señalar la causa de su existencia, dejaría de ser pecado.”—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos.


Cita 33

“Antes de su rebelión era Lucifer en el cielo un excelso y alto ángel inmediato en categoría al amado Hijo de Dios. Su aspecto, lo mismo que el de los demás ángeles, era benigno y denotaba felicidad. Su frente, alta y espaciosa, indicaba poderosa inteligencia. Su figura era perfecta, y su porte noble y majestuoso. De su semblante irradiaba una luz especial, que resplandecía a su alrededor con mayor esplendor y hermosura que en torno de los demás ángeles. Sin embargo, Cristo, el amado Hijo de Dios, tenía la preeminencia sobre todas las huestes angélicas. Era uno con el Padre antes de que fuesen creados los ángeles….FV 69.2

“Lucifer sentía envidia y celos de Jesucristo. Sin embargo, cuando todos los ángeles se inclinaban ante Jesús reconociendo su supremacía, autoridad superior y gobierno justiciero, también se inclinaba Lucifer con ellos; pero su corazón estaba lleno de envidia y odio.”—Testimonios Selectos 2:14.FV 69.3

Antes del quebrantamiento es la soberbia; y antes de la caída la altivez de espíritu. Proverbios 16:18.FV 70.1

“Satanás cayó porque ambicionó ser igual a Dios. Deseaba participar en los consejos y propósitos divinos, de los cuales estaba excluido, porque, como ser creado, era incapaz de comprender la sabiduría del Infinito. fue este orgullo ambicioso el que lo indujo a la rebelión, y por este mismo medio trata de causar la ruina del hombre.”—Testimonies for the Church 5:702.FV 70.2

“El pecado tuvo su origen en el egoísmo. Lucifer, el querubín protector, deseó ser el primero en el cielo. Trató de dominar a los seres celestiales, apartándolos de su Creador, y granjearse para sí su homenaje. Para ello, representó falsamente a Dios, atribuyéndole el deseo de ensalzarse. Trató de investir al amante Creador con sus propias malas características.”—El Deseado de Todas las Gentes, 17.FV 70.3

“Cuando quiera que se entreguen al orgullo y la ambición, su vida se mancilla; porque el orgulloso, ni sintiendo necesidad alguna, cierra su corazón a las bendiciones infinitas del cielo.”—La Historia de Profetas y Reyes, 43.FV 70.4

“Si Lucifer hubiese deseado realmente ser como el Altísimo, nunca habría abandonado el puesto que le había sido señalado en el cielo; porque el espíritu del Altísimo se manifiesta en un ministerio abnegado. Lucifer deseaba el poder de Dios, pero no su carácter. Buscaba para sí el lugar más alto, y todo ser impulsado por su espíritu hará lo mismo.”—El Deseado de Todas las Gentes, 384.FV 70.5

“El orgullo es un temible rasgo de carácter. ‘Antes del quebrantamiento es la soberbia.’ Esto es verdad en la familia, en la iglesia y en la nación.”—Testimonies for the Church 4:377.FV 70.6


Cita 34

Se me mostró a Satanás como fue una vez, un ángel feliz y exaltado. Después lo vi como es ahora. Su aspecto sigue siendo principesco. Sus rasgos siguen siendo nobles, porque es un ángel caído. Pero la expresión de su rostro está llena de ansiedad, preocupación, infelicidad, malicia, odio, deseos de causar daño, engaño y toda clase de mal. Observé en forma especial esa frente que fue tan noble. A partir de sus ojos comienza a retroceder. Observé que por tanto tiempo se ha inclinado al mal que toda buena cualidad se ha rebajado y se ha desarrollado todo rasgo maligno. Sus ojos son astutos, irónicos y manifiestan profunda penetración. Su cuerpo es grande, pero su piel cuelga suelta de sus manos y su rostro. Cuando lo contemplé, su barbilla reposaba sobre su mano izquierda. Parecía que estaba entregado a una profunda meditación. Una sonrisa se dibujaba en su rostro, que me hizo temblar, pues estaba llena de maldad y de astucia satánica. Es la sonrisa que esboza justamente antes de apoderarse de su víctima, y cuando la entrampa en sus redes es cada vez más horrible. HR 47.1


Cita 35

“La rebelión de Satanás había de ser una lección para el universo a través de todos los siglos venideros, un testimonio perpetuo acerca de la naturaleza del pecado y sus terribles consecuencias….. De esta manera la historia de este terrible experimento de la rebelión iba a ser una perpetua salvaguardia para todos los seres santos, para evitar que sean engañados acerca de la naturaleza de la transgresión, para salvarlos de cometer pecado y sufrir sus consecuencias.”—Historia de los Patriarcas y Profetas, 18, 19, 23.FV 72.5

“En el cumplimiento final del juicio se verá que no existe causa para el pecado. Cuando el Juez de toda la tierra pregunte a Satanás: ‘¿Por qué te has rebelado contra mí y me has arrebatado los súbditos de mi reino?’ el autor del mal no podrá dar ninguna disculpa. Toda boca será cerrada y todas las huestes rebeldes quedarán mudas….FV 73.3

“Todo el universo habrá sido testigo de la naturaleza y de los resultados del pecado. Y su destrucción completa que en un principio hubiese causado temor a los ángeles y deshonrado a Dios, demostrará entonces el amor de Dios y establecerá su gloria ante un universo de seres que se deleitarán haciendo su voluntad y en cuyos corazones se encontrará su ley. Nunca más se manifestará el mal…. La creación, después de haber pasado por tal prueba y experiencia, nunca más se apartará de la sumisión a Aquel que se ha dado a conocer en sus obras como Dios de amor insondable y sabiduría infinita.”—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 557, 558. FV 73.4


Cita 36

Algunos de estos agentes de Satanás afectaban los cuerpos de algunos de los santos a quienes no podían engañar ni apartar de la verdad mediante una influencia satánica. ¡Ojalá que todos pudiesen ver esto como Dios me lo reveló, a fin de que conocieran mejor las astucias de Satanás y se mantuvieran en guardia! Vi que Satanás obraba así para enajenar, engañar y desviar a los hijos de Dios precisamente ahora en el tiempo del sellamiento. Vi a algunos que no se erguían rígidamente por la verdad presente. Las rodillas les temblaban, y sus pies resbalaban porque no estaban firmemente asentados en la verdad; y mientras estaban así temblando la cubierta del Dios Omnipotente no podía extenderse sobre ellos. PE 44.1


Cita 37

Satanás probaba cada una de sus artes para sujetarlos donde estaban hasta que hubiese pasado el sellamiento, hasta que la cubierta se hubiese corrido sobre el pueblo de Dios, y ellos hubiesen quedado sin refugio que los protegiera de la ira ardiente de Dios en las siete últimas plagas. Dios ha comenzado a correr esta cubierta sobre su pueblo, y ella será extendida sobre todos los que han de tener refugio en el día de la matanza. Dios obrará con poder en favor de su pueblo; y a Satanás también se le permitirá obrar. PE 44.2


Cita 38

En su gran misericordia, Dios soportó por largo tiempo a Lucifer. Este no fue expulsado inmediatamente de su elevado puesto, cuando se dejó arrastrar por primera vez por el espíritu de descontento, ni tampoco cuando empezó a presentar sus falsos asertos a los ángeles leales. Fue retenido aún por mucho tiempo en el cielo. Varias y repetidas veces se le ofreció el perdón con tal de que se arrepintiese y se sometiese. Para convencerle de su error se hicieron esfuerzos de que solo el amor y la sabiduría infinitos eran capaces.

Hasta entonces no se había conocido el espíritu de descontento en el cielo. El mismo Lucifer no veía en un principio hasta dónde le llevaría este espíritu; no comprendía la verdadera naturaleza de sus sentimientos. Pero cuando se demostró que su descontento no tenía motivo, Lucifer se convenció de que no tenía razón, que lo que Dios pedía era justo, y que debía reconocerlo ante todo el cielo. De haberlo hecho así, se habría salvado a sí mismo y a muchos ángeles. En ese entonces no había él negado aún toda obediencia a Dios. Aunque había abandonado su puesto de querubín cubridor, habría sido no obstante restablecido en su oficio si, reconociendo la sabiduría del Creador, hubiese estado dispuesto a volver a Dios y si se hubiese contentado con ocupar el lugar que le correspondía en el plan de Dios. Pero el orgullo le impidió someterse. Se empeñó en defender su proceder insistiendo en que no necesitaba arrepentirse, y se entregó de lleno al gran conflicto con su Hacedor. CS 486.2

Aun cuando quedó resuelto que Satanás no podría permanecer por más tiempo en el cielo, la Sabiduría Infinita no le destruyó. En vista de que solo un servicio de amor puede ser aceptable a Dios, la sumisión de sus criaturas debe proceder de una convicción de su justicia y benevolencia. Los habitantes del cielo y de los demás mundos, no estando preparados para comprender la naturaleza ni las consecuencias del pecado, no podrían haber reconocido la justicia y misericordia de Dios en la destrucción de Satanás.

De haber sido este aniquilado inmediatamente, aquellos habrían servido a Dios por miedo mas bien que por amor. La influencia del seductor no habría quedado destruida del todo, ni el espíritu de rebelión habría sido extirpado por completo. Para bien del universo entero a través de las edades sin fin, era preciso dejar que el mal llegase a su madurez, y que Satanás desarrollase más completamente sus principios, a fin de que todos los seres creados reconociesen el verdadero carácter de los cargos que arrojara él contra el gobierno divino y a fin de que quedaran para siempre incontrovertibles la justicia y la misericordia de Dios, así como el carácter inmutable de su ley. CS 489.1

En la ejecución final del juicio se verá que no existe causa para el pecado. Cuando el Juez de toda la tierra pregunte a Satanás: “¿Por qué te rebelaste contra mí y arrebataste súbditos de mi reino?”, el autor del mal no podrá ofrecer excusa alguna. Toda boca permanecerá cerrada, todas las huestes rebeldes quedarán mudas. CS 493.2

El grito agonizante del Salvador: “Consumado es”, fue el toque de agonía para Satanás. Fue entonces cuando quedó zanjado el gran conflicto que había durado tanto tiempo y asegurada la extirpación final del mal. El Hijo de Dios atravesó los umbrales de la tumba, “para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es a saber, al diablo”. Hebreos 2:14. El deseo que Lucifer tenía de exaltarse a sí mismo le había hecho decir: “¡Sobre las estrellas de Dios ensalzaré mi trono, […] seré semejante al Altísimo!” Dios declara: “Te torno en ceniza sobre la tierra, […] y no existirás más para siempre”. Isaías 14:13, 14; Ezequiel 28:18, 19 (VM). Eso será cuando venga “el día ardiente como un horno; y todos los soberbios, y todos los que hacen maldad, serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, el cual no les dejará ni raíz ni rama”. Malaquías 4:1. CS 493.3

NUNCA MAS SE LEVANTARA EL PECADO EN EL UNIVERSO

Todo el universo habrá visto la naturaleza y los resultados del pecado. Y su destrucción completa que en un principio hubiese atemorizado a los ángeles y deshonrado a Dios, justificará entonces el amor de Dios y establecerá su gloria ante un universo de seres que se deleitarán en hacer su voluntad, y en cuyos corazones se encontrará su ley. Nunca más se manifestará el mal. La Palabra de Dios dice: “No se levantará la aflicción segunda vez”. Nahúm 1:9 (VM). La ley de Dios que Satanás vituperó como yugo de servidumbres será honrada como ley de libertad. Después de haber pasado por tal prueba y experiencia, la creación no se desviará jamás de la sumisión a Aquel que se dio a conocer en sus obras como Dios de amor insondable y sabiduría infinita. CS 493.4

Satanás tentó al hombre a que pecase, como había inducido a los ángeles a rebelarse, a fin de asegurarse su cooperación en su lucha contra el cielo. No había disensión alguna entre él y los ángeles caídos en cuanto al odio que sentían contra Cristo; mientras que estaban en desacuerdo tocante a todos los demás puntos, era unánime su oposición a la autoridad del Legislador del universo. Pero al oír Satanás que habría enemistad entre él y la mujer, y entre sus linajes, comprendió que serían contrarrestados sus esfuerzos por corromper la naturaleza humana y que se capacitaría al hombre para resistirle. CS 496.1

Lo que enciende la enemistad de Satanás contra la raza humana, es que ella, por intermedio de Cristo, es objeto del amor y de la misericordia de Dios. Lo que él quiere entonces es oponerse al plan divino de la redención del hombre, deshonrar a Dios mutilando y profanando sus obras, causar dolor en el cielo y llenar la tierra de miseria y desolación. Y luego señala todos estos males como resultado de la creación del hombre por Dios. CS 496.2


Cita 39

Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:31, 32.

La gran controversia que se está desarrollando en el mundo entre el Príncipe de la luz y el príncipe de las tinieblas, es más aguda hoy que en cualquier período de la historia de esta tierra. Recuerden que dondequiera se pongan en marcha planes para hacer avanzar la causa de Dios en el mundo, Satanás estará allí para contrarrestar, si fuera posible, la obra de nuestro misericordioso Padre celestial… Echará mano de toda ventaja posible que le den para controlar las mentes…

Satanás es un enemigo vigilante e incansable que no duerme. Sabe que tiene poco tiempo y obrará hasta el fin mediante toda clase de engaño para atraer a las almas a su trampa y arruinarlas. Tengo un mensaje para Uds.: “Velad y orad, para que no entréis en tentación”. No permitan que el diablo se interponga entre Uds. y Cristo, pues de lo contrario les gustarán las cosas que son de los hombres y no de Dios. Si su fe es genuina producirá obediencia. Dios no nos ordena que hagamos algo que no podemos hacer. Otorgará fortaleza a cada alma creyente y confiada…

Alimenten el amor de Jesús en el corazón y respétense unos a otros, porque Cristo dio su vida por Uds. Toda alma es preciosa a la vista de Dios. Es algo maravilloso ser recordados y protegidos cada hora por El.—Carta 7, del 6 de enero de 1894, dirigida a la tripulación del barco Pitcairn. (Alza tus Ojos – 6 de Enero).


Cita 40

Satanás es un engañador. Cuando pecó en el cielo, ni siquiera los ángeles leales alcanzaron a discernir plenamente su carácter. Esta es la razón por la cual Dios no lo destruyó de inmediato. Si lo hubiera hecho, los ángeles santos no habrían comprendido la justicia y el amor de Dios. Una duda acerca de la bondad de Dios habría sido como semilla del mal que habría producido el amargo fruto del pecado y la miseria. Por lo tanto no se destruyó al autor del pecado, a fin de que desarrollara plenamente su carácter.

—Carta 86, del 4 de marzo de 1907, dirigida “A nuestras iglesias en las grandes ciudades”. (Alza tus Ojos – 4 de Marzo).


Cita 41

A él le agradan las imágenes que lo presentan como teniendo cuernos y pezuñas, porque tiene inteligencia; él fue una vez un ángel de luz. A los que confían en su propia inteligencia les hará creer que pueden corregir las Escrituras. Tendrán que enfrentar esta clase de incredulidad entre los que están en posiciones elevadas. Necesitan que el Espíritu Santo de Dios, el poder divino, coopere con ustedes para discernir las trampas que el diablo está preparando, y escapar de ellas. Conseguirá llevarse cautivo al mundo religioso. Véase 2 Tesalonicenses 2:11.

—Manuscrito 11, del 28 de marzo de 1893, “Escudriñad las Escrituras”. (Alza tus Ojos – 28 de Marzo).


Cita 42

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. 1 Pedro 5:8.

Satanás está reuniendo sus fuerzas para combatir contra el avance de la obra. Tratará de traer vituperio sobre la obra de Dios haciendo que el hermano se levante contra el hermano, e introduciendo elementos de sospecha y malas suposiciones. Me siento impelida a decir a nuestro pueblo: “No maquinen para mal el uno contra el otro. No alberguen incredulidad en sus corazones. No den lugar a la sospecha contra los hermanos y las hermanas”. Esta es una de las formas más exitosas en las cuales Satanás trabaja para indisponer los corazones de los que debieran estar haciendo la obra de Dios. Pasen mucho tiempo en oración ferviente por ustedes mismos. Hablen y actúen como si estuvieran en la presencia de Dios…

El descontento comenzó en el cielo debido a que Satanás no pudo tener la posición que codiciaba. El descontento y la desconfianza nunca antes habían entrado en corazón alguno. Cuando Satanás comenzó su mala obra, él mismo no vio a dónde habría de conducirlo. Pero los pensamientos que había estado albergando se manifestaron después de un tiempo en sugerencias para el mal, y éstas, difundiéndose entre los ángeles, condujeron a la gran rebelión que fue el comienzo de toda desgracia y miseria que han caído sobre la humanidad. A los que se sienten inclinados a sospechar de otros, y a acusar a sus hermanos de cometer el mal, yo les diría: “Por favor, lean en el libro El Conflicto de los Siglos el capítulo titulado ‘El origen del mal’”. Introduzcan sus verdades en sus corazones. Recuerden que fue el espíritu de envidia y de malas sospechas, acariciadas en el corazón del ángel rebelde, lo que dio comienzo a la mala obra que abrió las compuertas de la miseria sobre nuestro mundo.

Satanás está trabajando en cada iglesia para arruinar el rebaño de Dios. Trata de llevar al hermano a pensar mal de su hermano, y de esta manera causa mucho dolor y tristeza. He sido instruida a decir a cada alma que profesa ser seguidora de Cristo: “Guarden su lengua del mal, y sus labios, para que no hablen engaño”. Mediante la exaltación propia Satanás causa la ruina del alma y su obra puede verse en cada iglesia. Mis hermanos y hermanas, guarden estricta vigilancia sobre su espíritu. Vigilen sus palabras, no sea que Satanás los lleve a repetir su propia historia. Vigilen sus pensamientos. En estos días finales de la historia de la tierra Satanás está trabajando con esfuerzo desesperado para incitar a las almas a pecar. Guarden su lengua como con freno. Mantengan sus pensamientos en la Palabra del Dios viviente. El mismo espíritu que impulsó la rebelión en el cielo está trabajando en nuestras iglesias… Estamos viviendo en los últimos días de la historia de esta tierra y Satanás está realizando esfuerzos decididos para trastornar la mente.

—Carta 66, del 10 de abril de 1909, dirigida “A los que están reunidos en el congreso”. (Alza tus Ojos – 10 de Abril).


Cita 43

Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. 2 Corintios 11:3.
El Señor es Dios, y no hay ningún otro fuera de El. Cuando Satanás puede hacer que su astucia fructifique en las mentes humanas, las influencias engañosas son recibidas como si procedieran del cielo. Si se da entrada a sus engaños, muchas almas serán entrampadas antes de percibir que tales cosas no proceden de Dios sino del enemigo de toda justicia. Puedo asegurarles que una de nuestras perplejidades será distinguir lo genuino de lo espurio. El engaño se introduce inadvertidamente así como se introdujo en las cortes celestiales.

Satanás trató de socavar la confianza de los ángeles en el gobierno de Dios. Ambicionaba el lugar ocupado por Cristo, con la convicción de que si él obtenía esa posición podría realizar un esfuerzo para lograr el lugar de Dios. Habilidosamente presentó sus sugerencias a los ángeles, y muchos las recibieron. Dejó estas insinuaciones en sus mentes para que se desarrollaran. Ellos, no tan cautelosos como su jefe, comenzaron a comunicar sus nuevas teorías. Satanás era el originador de las dudas que expresaban, pero las presentaba como las opiniones de un gran número de ángeles, y como tales, dignas de ser consideradas.

Satanás obra hoy con estratagemas engañosas para cautivar a los seres humanos mediante teorías falsas. La advertencia de que seamos cuidadosos a fin de no permitirle que se introduzca, llega a través del tiempo hasta nuestros días. Que nadie se considere suficiente por haber sido usado como instrumento del Señor. Dios utiliza a los hombres, y los honra otorgándoles sabiduría por tanto tiempo como le sean fieles y no se atribuyan la gloria a sí mismos. Los que se retiran de las manos del Señor y se valoran a sí mismos como capaces de conducir la obra, no están guiados por el Espíritu de Dios sino por “otro espíritu”. Satanás se introduce, y cambian de conductor. Y así entran la perversión y la sutileza del engaño de la serpiente.

—Manuscrito 37, del 1 de mayo de 1903, “Directivas para la obra”. (Alza tus Ojos – 1 de Mayo).


Cita 44

Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Romanos 6:13.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Mateo 11:28. Esta es la receta para curar las enfermedades espirituales, mentales y físicas. Es la dádiva de Cristo para todos los que lo buscan en verdad y con sinceridad. El es el poderoso Sanador. Luego nos hace otra invitación: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Vers. 29, 30. Usando el yugo de Cristo, y aprendiendo de El las lecciones de mansedumbre y humildad, hallamos descanso en la fe, en la seguridad y en la confianza. Descubrimos que el yugo de Cristo es fácil, y su carga, ligera.

—Carta 197, del 29 de septiembre de 1901, dirigida al pastor S. N. Haskell y Sra. (Alza tus Ojos – 29 de Septiembre).


Cita 45

La tarea que desempeña hoy Satanás es la de engañador y acusador. El Señor declara que acusa a los hermanos de día y de noche. Debido a su experiencia, se ha puesto muy diestro en su oficio de criticar, y preparará a todo hombre que pueda usar para que se le una en su tarea. Está engañando a muchos que avanzan a ciegas por los senderos que él mismo traza.

El poder central de la tierra le pertenece a un demonio. Su trono está en medio del mundo, donde tendría que haber estado el trono de Dios. Recibe el apoyo de la iglesia que se ha amoldado al mundo, y que está transgrediendo la santa ley de Dios.

—Carta 78, del 20 de enero de 1900, dirigida al Hno. Haysmer y Sra. (Cada Día con Dios – 20 de Enero).



*Las citas de este libro se actualizan constantemente

 

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