La Gracia

Cita 1

El corazón de aquel que recibe la gracia de Dios desborda de amor a Dios y a aquellos por los cuales Cristo murió. El yo no lucha para ser reconocido… Es amable y considerado, humilde en la opinión que tiene de sí mismo, y sin embargo lleno de esperanza, y siempre confía en la misericordia y el amor de Dios…

La gracia de Cristo ha de dominar el genio y la voz. Su obra se revelará en la cortesía y la tierna consideración mostradas por el hermano hacia el hermano, con palabras bondadosas y alentadoras. Existe una presencia angelical en el hogar. La vida despide un dulce perfume que asciende a Dios como sagrado incienso. El amor se manifiesta en la bondad, la gentileza, la tolerancia y la longanimidad. El semblante cambia. Cristo que habita en el corazón, brilla en el rostro de aquellos que le aman y guardan sus mandamientos… Y mientras se efectúan estos cambios, los ángeles rompen en himnos arrobadores, y Dios y Cristo se regocijan sobre las almas transformadas a la semejanza divina. (Dios nos Cuida – 2 de Agosto).


Cita 2

“La gracia es un atributo de Dios puesto al servicio de los seres humanos indignos. Nosotros no la buscamos, pero ella fue mandada en busca de nosotros.”—El Ministerio de Curación, 152.


Cita 3

“La gracia divina es el gran elemento del poder salvador; sin ella todo esfuerzo humano es inútil.”—Consejos para los Maestros Padres y Alumnos acerca de la Educación Cristiana, 415.


Cita 4

“Cristo … murió por nosotros. No nos trata conforme a nuestros méritos. Por más que nuestros pecados hayan merecido condenación, no nos condena. Año tras año ha soportado nuestra flaqueza e ignorancia, nuestra ingratitud y malignidad. A pesar de nuestros extravíos, de la dureza de nuestro corazón, de nuestro descuido de su Santa Palabra, nos alarga aún la mano.”—El Ministerio de Curación, 152.


Cita 5

“Por medio de la gracia de Cristo podemos realizar todo lo que Dios requiere. Todas las riquezas del cielo, han de ser reveladas mediante el pueblo de Dios. Dijo Cristo: ‘en esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.’”—Sketches From the Life of Paul, 276.


Cita 6

“¿Podéis imaginaros las abundantes riquezas de la gracia y poder que aguardan vuestra demanda?”—Testimonies for the Church 5:17.


Cita 7

“La gracia de Cristo implantada en el alma … crea en el hombre enemistad contra Satanás. Sin esta gracia y este poder transformador, el hombre continuaría cautivo de Satanás, siempre dispuesto a obedecer sus mandatos. Pero este nuevo principio en el alma crea conflicto donde antes había habido paz. El poder que Cristo imparte, habilita al hombre para resistir al tirano y usurpador. Cualquiera que demuestra odiar al pecado en vez de amarlo, cualquiera que combate y domina las pasiones que imperaban en su interior, manifiesta la operación de un principio que viene enteramente de arriba.”—The Signs of the Times, 2 de diciembre de 1913.


Cita 8

“Dios está ahora probando a su pueblo. Está desarrollando su carácter. Los ángeles están pesando el valor moral, y llevando un registro fiel de todos los actos de los hijos de los hombres.”—Joyas de los Testimonios 1:131.


Cita 9

“Ya no habrá más tiempo de gracia en el cual prepararse para la eternidad. En esta vida hemos de vestirnos con el manto de la justicia de Cristo. Esta es nuestra única oportunidad de formar caracteres para el hogar que Cristo ha preparado para los que obedecen sus mandamientos.”—Sketches From the Life of Paul, 294.


Cita 10

“El Dios que lee lo que hay en el corazón de cada uno, sacará a luz cosas ocultas … para eliminar las piedras de tropiezo que han estorbado el progreso de la verdad, a fin de que Dios tenga un pueblo limpio y santo que declare sus estatutos y juicios.”—Joyas de los Testimonios 1:131.


 Cita 11

Lo que enciende la enemistad de Satanás contra la raza humana, es que ella, por intermedio de Cristo, es objeto del amor y de la misericordia de Dios. Lo que él quiere entonces es oponerse al plan divino de la redención del hombre, deshonrar a Dios mutilando y profanando sus obras, causar dolor en el cielo y llenar la tierra de miseria y desolación. Y luego señala todos estos males como resultado de la creación del hombre por Dios. CS 496.2

La gracia que Cristo derrama en el alma es la que crea en el hombre enemistad contra Satanás. Sin esta gracia transformadora y este poder renovador, el hombre seguiría siendo esclavo de Satanás, siempre listo para ejecutar sus órdenes. Pero el nuevo principio introducido en el alma crea un conflicto allí donde hasta entonces reinó la paz. El poder que Cristo comunica habilita al hombre para resistir al tirano y usurpador. Cualquiera que aborrezca el pecado en vez de amarlo, que resista y venza las pasiones que hayan reinado en su corazón, prueba que en él obra un principio que viene enteramente de lo alto. CS 496.3


Cita 12

Para poder evaluar cuánto involucra la conversión de un alma del error a la verdad debemos apreciar el valor de la inmortalidad y sentir los dolores de la segunda muerte. Debemos comprender los honores y la gloria que aguardan a los rescatados y qué significa vivir en la presencia del que murió a fin de elevar y ennoblecer al vencedor y darle una diadema real. El valor de un alma no puede ser plenamente estimado. ¡Con cuánta gratitud recordará el que fue rescatado y glorificado a los instrumentos de su salvación! Nadie olvidará sus abnegadas labores, sus esfuerzos perseverantes, su paciencia, su perseverancia, y el corazón fervoroso con que gemía por las almas que se habrían perdido para Jesucristo si hubiera descuidado su deber o se hubiera cansado de hacer el bien.

—Manuscrito 1 del 18 de febrero de 1880, “Dificultades en la iglesia”. (Alza tus Ojos – 18 de Febrero).


Cita 13

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. Efesios 2:8.

Debemos estar donde reflejemos la luz… La gracia de Dios es grande, y quienes traten de acercarse más y más a Cristo no serán vencidos. Lo ganaremos todo si nos acercamos a Dios y nos humillamos delante de El. Al hacerlo, recordemos que somos herederos de Dios y coherederos con Cristo; que debemos ser partícipes de la naturaleza divina. Digo a todos, que nadie albergue un pensamiento o sentimiento impío. El poder de la gracia de Cristo es maravilloso. Cuando el enemigo viene como río el Espíritu del Señor levanta bandera contra él en favor del creyente que confía.

—Carta 72, del 19 de febrero de 1906, dirigida al Hno. Farnsworth y Sra. (Alza tus Ojos – 19 de Febrero).


 

*Las citas de este libro se actualizan constantemente

 

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