La Biblia

Cita 1

Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Romanos 15:4.

Este santo Libro ha resistido los asaltos de Satanás, quien se ha unido con hombres malignos para que todo lo que tenga carácter divino resulte rodeado de nubes y tinieblas. Pero el Señor ha preservado este santo Libro, mediante su propio poder milagroso, en la forma en que lo encontrarnos actualmente, a saber, como un mapa o guía para mostrar a la familia humana el camino que conduce al cielo… Nunca hubo una época como ahora en la que fuera tan importante que los seguidores de Cristo estudiaran la Biblia. Encontramos influencias engañosas a todos lados y es esencial que recibáis consejo de Jesús, vuestro mejor Amigo… David declara: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. Cuántos han sido traicionados y han caído en pecado debido a que no han comprendido, mediante el estudio de la Palabra de Dios, con oración, la pecaminosidad del pecado, ni han descubierto cómo podían resistirlo firmemente. Cuando la tentación los asalta, parece que no están en guardia, y que están ignorantes de las trampas del enemigo.

Estamos viviendo en tiempos peligrosos, y a medida que nos acerquemos al fin de la historia de la tierra, no habrá seguridad para los que no se familiarizan con la Palabra de Dios… Todo lo que pueda ser sacudido, lo será… Los hijos de Dios han alcanzado la parte más difícil de su peregrinación porque las redes y trampas del enemigo están a cada lado. Sin embargo, con la conducción del Señor, con aquello que ha sido claramente revelado en su Palabra, podemos caminar seguros y sin tropiezos… Una voz del cielo se dirige a nosotros desde sus páginas. La obediencia a la Palabra de Dios es nuestra única salvaguardia contra los males que están arrastrando el mundo a la destrucción.  (Dios nos Cuida – 21 de Enero).


Cita 2

Siendo renacidos… por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. 1 Pedro 1:23.

En la Biblia se revela la voluntad de Dios. Las verdades de la Palabra de Dios son la expresión del Altísimo. El que convierte esas verdades en parte de su vida llega a ser en todo sentido una nueva criatura. No recibe nuevas facultades mentales; en cambio, desaparecen las tinieblas que debido a la ignorancia y el pecado entenebrecían su entendimiento. “Te daré un corazón nuevo” quiere decir: “Te daré una mente nueva”. El que con oración da atención estricta a las Escrituras tendrá conceptos claros y juicios sanos, como si al volverse hacia Dios hubiera alcanzado un plano superior de inteligencia. En la vida de aquellos que siguen sus enseñanzas habrá una corriente invisible de felicidad que beneficiará a todos aquellos con quienes lleguen a relacionarse. (Dios nos Cuida – 3- de Febrero)


Cita 3

Tener hambre y sed de justicia, es el deseo ferviente de conocer la verdad por medio de la Biblia a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Colosenses 1:27.

Hay muchos misterios en la Palabra de Dios que no comprendemos, y muchos nos contentamos deteniendo nuestra investigación cuando tan sólo hemos comenzado a recibir algo de conocimiento concerniente a Cristo. Cuando comienzan a desplegarse un poco ante la mente los propósitos divinos y comenzamos a obtener un leve conocimiento del carácter de Dios, quedamos satisfechos y pensamos que hemos recibido prácticamente toda la luz que hay para nosotros en la palabra de Dios. Pero la verdad de Dios es infinita… Jesús fue bien claro cuando dijo a sus discípulos escudriñad las Escrituras”. Juan 5:39. Escudriñar significa comparar texto con texto y cosas espirituales con cosas espirituales. No debiéramos satisfacernos con un conocimiento superficial. No comprendemos ni la mitad de lo que Dios está dispuesto a hacer por su pueblo… El Espíritu de Dios descansará sobre el diligente escudriñador de la verdad. El que desee la verdad en su corazón, que anhele la obra de su poder en la vida y el carácter, ciertamente la tendrá. Dice el.

Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. 1 Juan 5:23.

Es la observancia de los mandamientos de Dios lo que lo honra y glorifica en sus elegidos. Por lo tanto, cada alma a quien Dios le ha dado la facultad de razonar está bajo la obligación de escudriñar la Palabra para averiguar todo lo que él nos ha ordenado como posesión adquirida. Deberíamos procurar comprender todo lo que la Palabra requiere de nosotros en el sentido de la obediencia y la observancia de sus preceptos. No podemos manifestar más honor a nuestro Dios, a quien pertenecemos por creación y redención, que dando evidencia ante los seres celestiales, los mundos no caídos y los hombres caídos, de que atendemos diligentemente todos sus mandamientos, que son los principios que gobiernan su reino.

Necesitamos estudiar asiduamente para conocer los preceptos de Dios. ¿Cómo podemos ser súbditos obedientes si dejamos de comprender los principios que gobiernan el reino de Dios? Abrid, entonces, vuestras Biblias, y buscad todo aquello que os ilumine respecto a los preceptos de Dios; y cuando discernáis un “así dice Jehová”, no pidáis la opinión de los hombres, sino que, cualquiera que sea el costo para vosotros, obedeced gozosamente. Entonces descansará sobre vosotros la bendición de Dios y lo glorificaréis…  (Dios nos Cuida – 26 de Mayo).


Cita 4

La primera tarea de todos los cristianos consiste en escudriñar las Escrituras con ferviente oración, para que tengan esa fe que obra por amor y purifica el alma de cualquier rasgo de egoísmo. Si se recibe la verdad en el corazón, obra como buena levadura hasta que toda facultad queda sometida a la voluntad de Dios. Entonces no podréis dejar de brillar, como tampoco lo puede el sol... (Dios nos cuida – 29 Mayo).


Cita 5

Al ceder voluntariamente a la evidencia de la verdad, y al caminar en la luz que alumbra nuestra senda, recibimos aún más luz. (Dios nos Cuida – 10 de Septiembre).


Cita 6

Y el Dios de paz… os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Hebreos 3: 20-21

Estudiando la Palabra de Dios y practicando sus preceptos en todas sus transacciones comerciales, los hombres pueden discernir claramente el espíritu que controla las acciones. En lugar de seguir los impulsos humanos y la inclinación natural, pueden aprender, mediante un estudio diligente, los principios que debieran controlar a los hijos e hijas de Adán.

La Biblia es el Libro Guía que debe resolver los muchos problemas difíciles que aparecen en las mentes dominadas por el egoísmo. Es un reflejo de la sabiduría de Dios, y no solamente proporciona principios grandes e importantes, sino que también provee lecciones prácticas para la vida y la conducta del hombre en su relación con su prójimo. Da detalles precisos que determinan nuestra relación con Dios y del uno para con el otro. (Dios nos Cuida – 16 de Octubre).


Cita 7

En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Apocalipsis 22:2. 

¿Debemos esperar hasta que seamos trasladados para comer de las hojas del árbol de la vida? El que recibe en su corazón las palabras de Cristo sabe qué significa comer de las hojas del árbol de vida… La sabiduría que proviene de Dios es el pan de vida. Son las hojas del árbol de la vida las que se usan para la sanidad de las naciones.

La corriente de vida espiritual estremece el alma cuando las palabras de Cristo se creen y se ponen en práctica. Así es como somos hechos uno con Cristo. (Dios nos Cuida – 20 de Octubre).


Cita 8

La santidad es el reflejo de la gloria de Dios.Pero para reflejar esta gloria debemos cooperar con Dios. El corazón y la mente deben vaciarse de todo lo que conduce al mal. Debemos leer y estudiar la Palabra de Dios con un sincero deseo de obtener fuerza espiritual. Esta Palabra es el pan del cielo. Los que la reciben y la hacen parte de su vida se fortalecerán con el poder de Dios. El objeto de todo lo que Dios hace por nosotros es nuestra santificación. El nos escogió desde la eternidad para que seamos santos. Cristo declara: “La voluntad de Dios es vuestra santificación”. 1 Tesalonicenses 4:3 (Dios nos Cuida – 2 de Noviembre).


Cita 9

“Cuando hacemos de la Palabra de Dios nuestra consejera, cuando escudriñamos las Escrituras en busca de luz, los ángeles celestiales se acercan para impresionar la mente e iluminar el entendimiento, a fin de que se pueda decir con verdad: ‘El principio de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.’” Salmos 119: 130 — (Consejos para los Maestros Padres y Alumnos acerca de la Educación Cristiana, 339).


Cita 10

“Cuando se pierde la fe en la Palabra de Dios, el alma no tiene ninguna guía, ninguna seguridad. La juventud es arrastrada a senderos que alejan de Dios y de la vida eterna.

“A esta causa debe atribuirse, en sumo grado, la iniquidad generalizada en el mundo moderno. Cuando se descarta la Palabra de Dios, se rechaza su poder de refrenar las pasiones perversas del corazón natural.”— (Sketches From the Life of Paul, 32).


Cita 11

“La Palabra de Dios es un canal de comunicación con el Dios vivo. El que se alimenta de la Palabra será fructífero en toda buena obra. Descubrirá ricas minas de verdad en las cuales hallará el tesoro escondido. Cuando se halle acosado por las tentaciones, el Espíritu Santo traerá a su mente las palabras exactas con las cuales podrá hacer frente a la tentación en el momento preciso en que más las necesite y las podrá usar eficientemente.”— (The Signs of the Times, 5 de septiembre de 1895).


Cita 12

“Hay que recibir las Escrituras como palabra que Dios nos dirige, palabra no meramente escrita, sino hablada. Cuando los afligidos acudían a Cristo, él veía no sólo a los que pedían ayuda, sino a todos aquellos que en el curso de los siglos acudirían a él con las mismas necesidades y la misma fe. Al decir al paralítico: ‘Confía, hijo; tus pecados te son perdonados’ (Mateo 9:2), al decir a la mujer de Capernaum: ‘Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz’ (Lucas 8: 48), se dirigía también a otros afligidos, a otros cargados de pecados que acudirían a pedirle su ayuda.

Y así es con todas las promesas de la Palabra de Dios. En ellas él nos habla a cada uno en particular, y de un modo tan directo como si pudiéramos oír su voz. Por medio de estas promesas Cristo nos comunica su gracia y su poder. Son hojas de aquel árbol que son ‘para la sanidad de las naciones.’ Apocalipsis 22: 2 Recibidas, asimiladas, han de ser la fuerza del carácter, la inspiración y el mantenimiento de la vida.”— (El Ministerio de Curación, 113).


Cita 13

“La Biblia nos muestra a Dios autor de ella; y sin embargo fue escrita por manos humanas, y la diversidad de estilo de sus diferentes libros muestra la individualidad de cada uno de sus escritores. Las verdades reveladas son todas inspiradas en palabras humanas. Y es que el Ser supremo e infinito ha iluminado con su Espíritu la inteligencia y el corazón de sus siervos. Les ha dado sueños y visiones, les ha mostrado símbolos y figuras; y aquellos a quienes la verdad fuera así revelada, han revestido el pensamiento divino con palabras humanas.”— (Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos).


Cita 14

“No hay siempre un orden perfecto o aparente unidad en las Escrituras … Las verdades de la Biblia son como perlas escondidas. Tienen que ser buscadas ahondando con esfuerzo perseverante. Los que echan un vistazo superficial sobre la Escritura, con el conocimiento superficial que ellos consideran muy profundo, hablan de las contradicciones de la Biblia y ponen en duda su autoridad. Pero aquellos cuyos corazones están en armonía con la verdad y el deber escudriñarán las Escrituras con el corazón preparado para recibir las impresiones divinas.”— (Selected Messages 1:19, 20).


Cita 15

“Este Sagrado Libro ha resistido los asaltos de Satanás, quien se unió con los hombres malvados para rodear de nubes y oscuridad todos los escritos de carácter divino. Pero el Señor ha preservado por medio de su milagroso poder este Libro Sagrado como el guía o carta para toda la familia humana, a fin de mostrarles el camino al cielo.”— (Selected Messages 1:15-17).


Cita 16

“Hay una prueba que está al alcance de todos, del más educado y del más ignorante, la prueba de la experiencia. Dios nos invita a probar por nosotros mismos la realidad de su Palabra, la verdad de sus promesas. Él nos dice: ‘Gustad y ved que Jehová es bueno.’ En vez de depender de las palabras de otro, tenemos que probar por nosotros mismos … Y cuando seamos atraídos a Jesús, y nos regocijemos en la plenitud de su amor, nuestras dudas y tinieblas desaparecerán ante la luz de su presencia.”— (El Camino a Cristo, 85).


Cita 17

“Al comer su Palabra, aumenta nuestra fuerza espiritual, crecemos en la gracia y el conocimiento de la verdad. Se forman y fortalecen hábitos de dominio propio. Las flaquezas de la infancia—inquietud, caprichos, egoísmos, palabras apresuradas, actos apasionados—desaparecen y en su lugar, se desarrollan las gracias de la virilidad y la femineidad cristianas.”— (Consejos para los Maestros Padres y Alumnos acerca de la Educación Cristiana, 160)

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. Juan 6:54, 55

“Recibir los elementos vitales de las Escrituras y hacer la voluntad de Dios, traen vida eterna. Esto es lo que significa comer la carne y beber la sangre del Hijo de Dios. Todos tienen el privilegio de participar del pan del cielo al estudiar la Palabra, y de este modo obtener nervios y músculos espirituales.”— (The Review and Herald, 1 de octubre de 1901).


Cita 18

Varias veces por día debieran consagrarse momentos preciosos, áureos, a la oración y al estudio de las Escrituras, aunque solo fuese para memorizar un texto, a fin de que la vida espiritual pueda existir en el alma.—Testimonies for the Church 4:459 (1880).


Cita 19

La preciosa Palabra de Dios es la norma para los jóvenes que desean ser fieles al Rey del cielo. Ellos deben estudiar las Escrituras; deben aprender de memoria un texto tras otro y adquirir un conocimiento de lo que el Señor ha dicho.—Meditaciones matinales, 325 (1887).


Cita 20

Levantad un muro de pasajes de las Escrituras a vuestro alrededor, y veréis que el mundo no puede derribarlo. Memorizad las Escrituras y luego lanzad sobre Satanás un “Escrito está” cuando venga con sus tentaciones. Fue así como nuestro Señor enfrentó y resistió las tentaciones de Satanás.—The Review and Herald, 10 de abril de 1888.


Cita 21

Colgad en la antecámara de la memoria las preciosas palabras de Cristo. Deben ser valoradas mucho más que la plata o el oro.—Testimonies for the Church 6:81 (1900).


Cita 22

Guardad con vosotros una Biblia de bolsillo mientras trabajáis, y aprovechad cada oportunidad para memorizar sus preciosas promesas.—The Review and Herald, 27 de abril de 1905.


Cita 23

Llegará el tiempo cuando muchos serán privados de la Palabra escrita. Pero si esta Palabra está grabada en la memoria, nadie puede quitarla de vosotros.—Manuscript Releases 760:24 (1906).


Cita 24

Estudiad la Palabra de Dios. Memorizad sus preciosas promesas, de tal manera que cuando seamos privados de nuestras Biblias, aún podamos estar en posesión de la Palabra de Dios.—Manuscript Releases 10:298 (1909). . EUD 60.2-EUD 60.8


Cita 25

A medida que hemos seguido la cadena de la profecía, se ha visto claramente y explicado la verdad revelada para nuestro  tiempo. Somos responsables de los privilegios que disfrutamos y de la luz que resplandece sobre nuestra senda. Los que vivieron en generaciones pasadas fueron responsables de la luz que se dejó brillar sobre ellos. Su mente se preocupó con respecto a diferentes puntos de la Escritura que los probaban. Pero no comprendían las verdades que nosotros comprendemos. No fueron responsables de la luz que no recibieron. Tuvieron la Biblia como nosotros; pero el tiempo en que debía revelarse la verdad especial relacionada con las escenas finales de la historia de esta tierra había de coincidir con las últimas generaciones que iban a vivir en la tierra.

Las verdades especiales han sido adaptadas a las condiciones de las generaciones a medida que existían. La verdad presente, que prueba a los de esta generación, no era una prueba para los de las generaciones anteriores. Si la luz que ahora resplandece sobre nosotros acerca del sábado del cuarto mandamiento hubiese sido dada a las generaciones pasadas, Dios habría tenido a éstas por responsables de ella. . 1JT 283.2-1JT 284.1


Cita 26

Que cada uno, por amor de Cristo y por el bien de su propia alma, deseche la conformidad con el mundo, con sus costumbres, vanidades y modas. ¡Cuidado con los mandamientos humanos que oscurecen los santos mandamientos de Dios! El amador de los placeres siempre está insatisfecho, y desea continuamente volver a la excitación del salón de baile, el teatro y las fiestas. El tiempo que Dios nos ha dado para prepararnos para la eternidad es empleado por miles de personas en leer novelas. Así se pervierte el intelecto dado por Dios, se descuida la Palabra de Dios, se privan a la mente y al alma del poder moral necesario para luchar contra las faltas y los errores, los hábitos y las prácticas, que descalifican al alma para disfrutar de la presencia de Cristo aquí o en la vida inmortal futura. —Carta 82, 1895.


Cita 27

“Nos estamos acercando al fin del tiempo y queremos ahora conformarnos no a los gustos y prácticas del mundo sino a la mente de Dios; nos toca ver lo que dicen las Escrituras y caminar de acuerdo con la luz que Dios nos ha dado. Nuestras inclinaciones, nuestros hábitos y prácticas no deben tener la preferencia. La Palabra de Dios es nuestra norma.”—Testimonies for the Church 5:506.


Cita 28

“Ningún hombre, mujer o joven, podrá lograr la perfección cristiana si descuida el estudio de la Palabra de Dios. Al estudiar cuidadosa y atentamente su Palabra, obedeceremos la orden de Cristo: ‘Escudriñad las Escrituras.’ … El estudio capacita al que lo efectúa a observar atentamente el Modelo divino, pues ellas testifican de Cristo. El Modelo debe ser examinado a menudo y con toda atención a fin de imitarlo. A medida que uno llega a dominar la historia del Redentor, descubre en sí mismo defectos de carácter; su falta de semejanza a Cristo es tan grande que ve que no puede ser un seguidor de él sin efectuar un gran cambio en su vida. Continúa estudiando, con un deseo de ser igual a su gran Ejemplo; … observando se transforma.”—Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, 17.


Cita 29

Necesitamos desarrollar una firme confianza en el “Así dice el Señor”. Cuando la tengamos no confiaremos en los sentimientos ni seremos gobernados por ellos. Dios nos pide que descansemos en su amor. Es nuestro privilegio conocer la Palabra de Dios como guía confiable y probada, una seguridad infalible. En este asunto pongámonos del lado de la fe. Creamos, confiemos y expresémonos en términos de fe, de esperanza y valor. Que la alabanza de Dios esté en nuestros corazones y en nuestros labios más a menudo. “El que sacrifica alabanza me honrará”. Salmos 50:23.

Carta 12, del 23 de enero de 1897, dirigida al “Hermano y la hermana Nicola”. (Alza tus Ojos – 23 de Enero).


Cita 30

La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples. Salmos 119:130.

Cuanto más a menudo se lee el Nuevo Testamento, más instructivo es. Ninguno se cansa de sus palabras hermosas, porque son semejantes a piedras preciosas. Cuanto más profunda sea la investigación que se haga en ellas, tanto más nueva y más espléndida será la luz reflejada por las mismas.

Cuanto más estudiemos la Palabra con corazón sencillo y confiado, más comprenderemos la senda por la que debemos andar a fin de alcanzar el Paraíso de Dios. Recibimos vida de Cristo mediante el estudio de su Palabra. “En él estaba la vida”; vida original, no prestada. Es la fuente de vida. Recibimos vida del Salvador, quien la vuelve a tomar. La vida que nos ha sido dada por Dios debiera ser utilizada de la mejor manera, porque como instrumentos humanos estamos formando nuestro propio destino. Necesitamos escoger sabiamente para asociarnos con quienes nos capacitarán mejor, en cuerpo, alma y espíritu, para alcanzar el país futuro, el celestial. Al elegir compañeros no debiéramos colocamos bajo influencias que pudieran ser de algún modo desfavorables en la formación de los principios puros y correctos, porque necesitamos toda la ayuda que podamos obtener a fin de que en nuestras asociaciones podamos desarrollar caracteres de acuerdo con la semejanza de Cristo.

Cristo dice: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. Apocalipsis 3:21. Hay tentaciones que debemos enfrentar. Si cedemos a ellas estaremos del lado perdedor, y al experimentar la derrota vez tras vez, llega a ser un hábito hacer lo erróneo en lugar de hacer lo correcto. De esta manera revelamos que hemos escogido desarrollar los principios y atributos de Satanás más bien que los principios y atributos de Jesucristo… Un cristiano no escogerá como objeto de sus afectos a quien, con su conducta, menosprecie a Jesucristo crucificando diariamente al Hijo de Dios y exponiéndolo al vituperio. Con sus acciones y conversación los tales revelan que no tienen respeto por quien dio su vida por la vida de la humanidad y soportó la pobreza y la tentación, fue abnegado y se sacrificó por ellos.

Durante toda su vida terrenal fue menospreciado y se lo comprendió mal, aun entre los miembros de su propia familia. Satanás estaba constantemente sugiriendo a sus hermanos, los hijos de José, críticas acerca de quien parecía tan distinto a ellos. Rehusó cada invitación al mal, porque no se lo podía persuadir a que aceptara hacer lo malo o a desviarse en lo más mínimo del “escrito está”. Parecía tener la Escritura atesorada en el corazón y la mente. Rara vez reprendió la conducta de sus hermanos, pero siempre tuvo una palabra de Dios para decirles: “Escrito está”.—Manuscrito 2 del 9 de febrero de 1896, sin título. (Alza tus Ojos – 9 de Febrero).


Cita 31

Solamente a El pertenece la alabanza… Toda alma que está en el camino de la salvación debe ser partícipe con Cristo en sus sufrimientos, a fin de que pueda ser participante con El de su gloria. Cuán pocos comprenden por qué Dios los somete a pruebas. Es mediante la prueba de nuestra fe como obtenemos fortaleza espiritual. El Señor trata de educar a su pueblo para que dependa enteramente de El. Desea que, mediante las lecciones que les enseña, lleguen a ser más y más espirituales. Si no se obedece su Palabra con toda humildad y mansedumbre, les enviará experiencias que, si son correctamente recibidas, les ayudarán a prepararse para la obra que debe ser hecha en su nombre. Dios desea revelar su poder en una manera notable a través de las vidas de los componentes de su pueblo.

—Manuscrito 76, del 20 de febrero de 1902, “El incendio del sanatorio”. (Alza tus Ojos – 20 de Febrero).


Cita 32

La Biblia debe ser la regla de conducta de la vida. Resulta pasmoso a los ojos del universo que los hombres que enseñan la Palabra no siempre practiquen la verdad. Pocos comprenden qué significa ser completos en Cristo Jesús, la voluntad revelada de Dios. Su Palabra no resulta deshonrada cuando se la introduce en la vida práctica para formar hábitos que desarrollarán el carácter… La mansedumbre cristiana abrirá caminos por todas partes y se salvarán almas preciosas para vida eterna. No tenemos ahora tiempo que perder consultando con la carne; debemos aferramos del poder espiritual de Dios y realizar las reformas antes que sea para siempre demasiado tarde.

—Carta 85, del 16 de marzo de 1896, dirigida a O. A. Olsen, presidente de la Asociación General.  (Alza tus Ojos – 16 de Marzo).


Cita 33 

Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel… Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel. Éxodo 31:16, 17. 

No estudiamos las Escrituras como debiéramos hacerlo. En vez de invertir nuestro tiempo en el estudio de otros temas durante el día, necesitamos dedicar tiempo al estudio de las Escrituras. Necesitamos acercarnos a Dios sobre nuestras rodillas, con nuestras Biblias, y pedir la sabiduría de Dios para comprender los tesoros de verdad. No tendremos fundamento a menos que hagamos esto, porque todo lo que pueda ser sacudido lo será…Satanás está vigilando a fin de encontrar la mente desprevenida y poder así posesionarse de ella. No deseamos ignorar sus artimañas, ni queremos ser dominados por sus estratagemas.

—Manuscrito 11, del 28 de marzo de 1893, “Escudriñad las Escrituras”. (Alza tus Ojos – 28 de Marzo).


Cita 34

Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Efesios 2:7.

La desobediencia ha cerrado la puerta a una enorme cantidad de conocimientos que podrían haberse obtenido de la Palabra de Dios. En la eternidad comprenderemos lo que se habría abierto a nuestro entendimiento si hubiéramos recibido la iluminación que nos era posible obtener aquí. Y significa obediencia a todos los mandamientos de Dios. Se habría comprendido el plan del gobierno de Dios. El mundo celestial habría abierto sus cámaras de gracia y de gloria para la exploración. Los seres humanos habrían llegado a ser totalmente diferentes de lo que son ahora en la forma, en el habla y en el canto, porque se habrían ennoblecido al explorar las minas de la verdad.

El misterio de la redención, el conocimiento de Dios y de Jesucristo en su carácter de mediador, la encarnación de Cristo nuestro Redentor, su sacrificio expiatorio, no habrían sido, como lo son ahora, asuntos imprecisos en nuestra mente. Habrían sido no solamente mejor comprendidos, sino también muchísimo más apreciados. Estos temas ocuparán los corazones, las mentes, y la lengua de los redimidos a través de las edades eternas, y delante de ellos se desplegarán nuevas comprensiones de los temas que Cristo anheló abrir ante sus discípulos pero que ellos no tuvieron la fe necesaria para buscar y captar. Durante toda la eternidad irán apareciendo nuevas perspectivas de la perfección y gloria de Cristo.

—Manuscrito 45, del 30 de marzo de 1898, “El Tesoro escondido”. (Alza tus Ojos – 30 de Marzo).


Cita 35

En la iglesia cristiana primitiva hubo hombres que fueron verdaderos discípulos de Cristo. Se reunían a menudo en los lugares donde habrían de ofrecerse oraciones. Trabajaban solamente para hacer avanzar los principios que llevaban la impronta del Cielo. Primeramente hablaban con Dios a fin de asegurarse qué espíritu era el que los impulsaba, y luego examinaban estrecha y críticamente cada punto, cada método, cada principio, a la luz que reflejaba el Sol de Justicia. No aceptaban fuego extraño. Tomaban su fuego del altar divino.

Para ellos los principios santos y justos eran sagrados, y cultivándolos se mantenían sin mancha en el mundo. Contemplando siempre a Jesús, notaban el espíritu con el cual había trabajado, y seguían su ejemplo. Compartían con otros los principios puros de la Palabra de Dios. Esta Palabra era su consejera, su guía, su estrecha compañía. Para ellos las Escrituras eran la autoridad suprema. Para cada pregunta que los inquietaba tenían una norma para consultar. No se trataba de preguntarse: “¿Qué dicen los hombres?”, sino: “¿Qué dice el Señor?”

Los que sean constreñidos por el amor de Cristo serán fieles a la obra y a la Palabra de Dios… El verdadero cristiano debe sentir siempre que depende de su Hacedor. Y no se avergonzará de reconocer esta dependencia. Como Daniel, no se atribuirá méritos a sí mismo. Dará todo el honor a Dios, haciendo conocer tanto a los mundanos como a sus hermanos que depende del Señor, y quitará de su vida todo aquello que contriste al Espíritu Santo. Como Daniel, aprovechará cada oportunidad para aumentar sus conocimientos. Comerciará con los talentos que el Señor le ha dado de acuerdo a los principios santos especificados en la Palabra y esto multiplicará su habilidad…

Si Dios da sabiduría a un hombre, su conducta estará en armonía con la voluntad de Dios, y los que se conecten con El tendrán confianza en su criterio para idear y planear para el progreso y el avance de la obra de Dios en la salvación de las almas que están a punto de perecer. El apóstol Pedro dice: “Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder”. 2 Pedro 1:2, 3.

—Manuscrito 66, del 24 de mayo de 1898, dirigido a la Asociación General y a nuestras casas editoras. (Alza tus Ojos – 24 de Mayo).


Cita 36

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 1 Juan 3:1.

“Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él”. 1 Juan 3:1. El mundo no comprende los principios que fundamentan nuestra conducta. Debemos estar delante de Dios con una conciencia libre de ofensa. Hay maravillosos privilegios para cada uno de nosotros.

Dios nunca coloca delante de nosotros una exigencia sin darnos el poder para cumplirla. Nunca nos pide que demos un paso delante de El. El abre el camino y nosotros debemos marchar detrás. Siguiéndole, no corremos peligro de extraviarnos. Esta es la única forma como podemos perfeccionar un carácter cristiano como mayordomos de la gracia de Dios.

Los que tienen acceso a las palabras registradas en las Escrituras quedarán sin excusa si no las aplican a sí mismos, si no purifican sus corazones de pecado. En el último gran día habremos de ser juzgados por la luz que brilló desde el trono de Dios sobre nuestro sendero… Tener el camino iluminado por la claridad del Evangelio de Cristo, tal como brilla la luz sobre nuestro sendero, implica una imponente responsabilidad. Debemos avanzar paso a paso, con los ojos puestos en nuestro Conductor. El no nos llevará ni un sólo paso fuera del camino correcto.

—Manuscrito 66, del 25 de mayo de 1905, “La necesidad de la religión en el hogar”. (Alza tus Ojos – 25 de Mayo).


Cita 37

¿En qué consiste la religión? Es la conformidad del ser entero a la voluntad de Dios. “Si alguno quiere venir en pos de mí -dijo Cristo-, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Lucas 9:23. Lo que Ud. necesita es creer inteligentemente en la Palabra de Dios. Ella es nuestra norma de acción. No debe cavilar diciendo: “¿Qué debo hacer?” Creer correctamente es hacer las cosas correctamente. Cristo dio su vida para hacer posible que Ud. llegue a ser partícipe de la naturaleza divina… Recuerde que Dios bendecirá a todos los que pongan su confianza en El. Su hermana, Elena G. de White.

Carta 159, del 11 de junio de 1905, dirigida a una desalentada hermana de iglesia. (Alza tus Ojos – 11 de Junio).


Cita 38

La Biblia es el Libro Guía que debe resolver los muchos problemas difíciles que aparecen en las mentes dominadas por el egoísmo. Es un reflejo de la sabiduría de Dios, y no solamente proporciona principios grandes e importantes, sino que también provee lecciones prácticas para la vida y la conducta del hombre en su relación con su prójimo. Da detalles precisos que determinan nuestra relación con Dios y del uno para con el otro. Es una revelación completa de los atributos y de la voluntad de Dios en la persona de Jesucristo, y en ella se especifica la obligación del instrumento humano de rendir a Dios un servicio de todo corazón, y de preguntarse a cada paso: “¿Es éste el camino del Señor?”…

—Carta 22, del 22 de junio de 1896, dirigida a un administrador de la iglesia de Australia. (Alza tus Ojos – 22 de Junio).


Cita 39

Dios nos ha dado dicho que cada uno de sus hijos tiene una obra que realizar. A cada uno se le han dado talentos de acuerdo con sus distintas habilidades. Para trabajar por el Señor no es necesario ser predicador. Hay muchos que, aunque no sienten que han sido apartados para la tarea especial de predicar, de todas maneras trabajan para Cristo. El Sol de justicia brilla sobre ellos, y revelan que son uno con Cristo. La Palabra de Dios es su consejera.

A medida que estudian las Escrituras son habilitados para comprender lo que leen. Trabajan en unión unos con otros. No habrá opiniones discordantes entre los que son instruidos por Dios. Los santos verdaderos son uno en espíritu y en acción. El Espíritu Santo los une, y ni aun todo el poder de los agentes satánicos puede destruir esa unión.

—Manuscrito 176, del 4 de noviembre de 1899, “Diario”, escrito en Rockhampton, Queensland, Australia. (Alza tus Ojos – 4 de Noviembre).


Cita 40

En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Apocalipsis 22:2.

¿Debemos esperar hasta que seamos trasladados para comer de las hojas del árbol de la vida? El que recibe en su corazón las palabras de Cristo sabe qué significa comer de las hojas del árbol de vida… La sabiduría que proviene de Dios es el pan de vida. Son las hojas del árbol de la vida las que se usan para la sanidad de las naciones. La corriente de vida espiritual estremece al alma cuando las palabras de Cristo se creen y se ponen en práctica. Así es como somos hechos uno con Cristo.

Es fundamental que los que aseguran guardar los mandamientos de Dios posean un conocimiento inteligente de las Escrituras. De ese modo aprendemos a negar el yo y a ser estrictamente honestos con Dios al usar sus beneficios. A fin de que pudiéramos comprender la voluntad divina, Dios nos dio la Biblia.

—Manuscrito 103, del 29 de julio de 1902, “Hagamos la voluntad de Dios”. (Alza tus Ojos – 29 de Julio).


Cita 41

Si practicamos las enseñanzas que nos dejó en su Palabra, estos principios se hacen carne en nuestra vida. Esto es lo que significa comer la carne de Cristo y beber su sangre. Diariamente hemos de prepararnos para la vida gloriosa, y cuando nos unamos con la familia de lo alto, no se nos darán lecciones nuevas, sino la continuación de las que Cristo dio a sus discípulos cuando estuvo aquí…

La Palabra de Dios, estudiada y obedecida, capacita a los hombres y las mujeres para su admisión al cielo. Los que están luchando para ser verdaderos cristianos poseen la constante protección de los ángeles, puesto que son obreros juntamente con Dios, y trabajan para glorificarlo en el mundo.

—Manuscrito 83, del 20 de agosto de 1904, “Revelemos a Cristo ante el mundo”. (Alza tus Ojos – 20 de Agosto).


Cita 42

Podemos enseñar la Biblia aun muy celosamente, pero si no honramos la verdad haciendo esfuerzos proporcionales a su grandeza, nuestros conceptos acerca de Cristo no glorificarán al abnegado y sacrificado Redentor. Necesitamos a Cristo a cada momento. Es menester que contemplemos y estudiemos su carácter. ¿Qué haría Cristo si estuviera en mi lugar?, ha de ser la medida de nuestro deber.

Es posible predicar la Palabra y actuar directamente en el sentido opuesto a sus enseñanzas, mostrando en la vida familiar y laboral una forma de piedad carente de poder. En lo que concierne a Cristo no es suficiente tener vagas suposiciones. Necesitamos un Cristo permanente. Necesitamos comer su Palabra. El es el Pan de Vida. La Palabra revelada es nuestra fotografía de Jesús. El mundo sólo puede ser expulsado del alma llenando a ésta de Cristo.

Así como la vida del cuerpo se produce por los alimentos temporales que se ingieren, la vida del alma, por los alimentos espirituales. El que quiera tener una vigorosa vida espiritual debe comer la carne y beber la sangre del Hijo de Dios. Cristo asevera: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás… El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que come él también vivirá por mí”. Juan 6:35, 54-57. Oh, que los obreros en cada rama del servicio de Dios coman de las hojas del árbol de la vida, que son para la sanidad de las naciones.

—Carta 125, del 1 de septiembre de 1901, dirigida al pastor S. N. Haskell y Sra., que estaban haciendo obra evangelizadora entre la gente de color en la ciudad de Nueva York. (Alza tus Ojos – 1 de Septiembre).


Cita 43

Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. Apocalipsis 14:8.

 

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