Dones y Talentos

Cita 1

Pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. 1 Corintios 7:7.

 El conocimiento de la verdad es un talento. Hay muchas almas en tinieblas que podrían recibir luz con ayuda de vuestras palabras fieles y verdaderas. Hay corazones que anhelan simpatía y que perecen alejados de Dios. Vuestra simpatía puede ayudarlos. El Señor necesita vuestras palabras, dictadas por el Espíritu Santo…

La primera tarea de todos los cristianos consiste en escudriñar las Escrituras con ferviente oración, para que tengan esa fe que obra por amor y purifica el alma de cualquier rasgo de egoísmo. Si se recibe la verdad en el corazón, obra como buena levadura hasta que toda facultad queda sometida a la voluntad de Dios. Entonces no podréis dejar de brillar, como tampoco lo puede el sol... Todas las ventajas sociales son talentos. No deben dedicarse a la complacencia propia, a la diversión o a la complacencia personal… (Dios nos Cuida – 29 de Mayo).


Cita 2

La dadivosidad es uno de los planes divinos para el crecimiento. El cristiano ha de ganar fortaleza fortaleciendo a otros. “El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado”. Proverbios 11:25. Esta no es meramente una promesa. Es una ley divina, una ley por la cual Dios establece que los arroyos de benevolencia fluyan continuamente de vuelta hacia tu fuente, como las aguas de lo profundo se mantienen en constante circulación.—The Signs of the Times, 12 de junio de 1901. AFC 165.1


Cita 3

“Nuestro tiempo pertenece a Dios. Cada momento es suyo, y nos hallamos bajo la más solemne obligación de aprovecharlo para su gloria. De ningún otro talento que él nos haya dado requerirá más estricta cuenta que de nuestro tiempo. “El valor del tiempo sobrepuja todo cómputo. Cristo considera precioso todo momento, y así es como hemos de considerarlo nosotros. La vida es demasiado corta para que se la disipe. No tenemos sino unos pocos días de gracia en los cuales prepararnos para la eternidad…. No tenemos tiempo para perder, ni tiempo para dedicar a los placeres egoístas, ni tiempo para entregarnos al pecado. Ahora hemos de formar caracteres para la vida futura e inmortal. Ahora hemos de prepararnos para el juicio investigador….. “Se nos amonesta a redimir el tiempo. Pero el tiempo desperdiciado no puede recuperarse jamás…. La única manera en la cual podemos redimir nuestro tiempo es aprovechando lo más posible el que nos queda, colaborando con Dios en su gran plan de redención.

“Del debido aprovechamiento de nuestro tiempo depende nuestro éxito en la adquisición de conocimiento y cultura mental…. Pero atesórense los momentos. Unos pocos momentos aquí y unos pocos allí, que podrían desperdiciarse en charlas sin objeto; las horas de la mañana tan a menudo desperdiciadas en la cama …, los momentos que pasamos en espera de la comida o de aquellos que llegan tarde a una cita; si se tuviera un libro en la mano y se aprovecharan estos fragmentos de tiempo en estudiar, leer o en pensar cuidadosamente, ¡cuánto podría realizarse!”—Sketches From the Life of Paul, 315, 314.


Cita 4

“El Señor está probando el carácter en la manera en que distribuye los talentos. El hombre que deja de aprovechar su talento demuestra que es un siervo infiel…. “Por pequeño que sea vuestro talento, Dios tiene un lugar para él. Ese solo talento, sabiamente usado, realizará la obra que le fue asignada. Mediante la fidelidad en los pequeños deberes, debemos trabajar según el plan de adición, y Dios obrará en nuestro favor según el plan de multiplicación. Estas cosas pequeñas llegarán a ser las más preciosas influencias en su obra.”—Sketches From the Life of Paul, 322, 324, 327.


Cita 5

El Señor me ha mostrado que nuestras fuerzas físicas, mentales y morales, bajo la orientación del Espíritu, serán educadas para realizar la obra con toda pureza, sin que se introduzca ni una sola hebra de la ciencia satánica que eche a perder el diseño que Cristo nos ha dado. 

Los talentos y las facultades que han sido fortificados en justicia serán empleados, fortalecidos y preparados para realizar las obras designadas por el Cielo. El que en esta vida utilizó los dos talentos que le fueron confiados, demostrará en la vida futura que sus talentos no se corrompieron. Ellos serán utilizados en un plan más amplio y más noble en la vida futura.

A cada hombre se le asigna su propia obra. Los que son partícipes de la naturaleza divina, y han escapado de la corrupción que está en el mundo debido a la concupiscencia, revelarán una vida purificada en este tiempo de preparación para la vida más elevada. Aquí abajo comienzan a vivir la vida de orden celestial y a llevar la naturaleza divina en toda clase de tareas.

No hay lugar para los estafadores en las cortes celestiales. Tampoco estarán allí los falsificadores, los mentirosos, los adúlteros ni las personas de mente cruel. Estos nunca contemplarán el rostro de Dios. Cuando Cristo venga tomará a los que purificaron sus almas por medio de la obediencia a la verdad.

—Manuscrito 36, del 24 de marzo de 1906, “Una advertencia solemne”. (Alza tus Ojos – 24 de Marzo).


Cita 6

Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia. 2 Pedro 1:3.

Los verdaderos cristianos son fieles en las cosas pequeñas, recordando que la Palabra del Señor declara: “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel”. Lucas 16:10. Una obediencia fiel y constante a las palabras de Cristo hace a los hombres puros de mente, firmes en sus propósitos y fieles en cada etapa de la vida.

El verdadero servicio descubre el velo de un corazón hecho fragante por el amor de Dios. Tal servicio otorga nobleza al carácter en esta vida. Bajo su influencia, el amor a Dios y al hombre se expresa con los labios y se revela en las acciones…

—Carta 67, del 25 de abril de 1902, dirigida a “Mis hermanos en posiciones de responsabilidad en la Pacific Press”. (Alza tus Ojos – 25 de Abril).


Cita 7

A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños. Daniel 1:17.

A fin de que nuestra obra pueda tener éxito, debemos cooperar con el mensajero celestial que ha de iluminar la tierra entera con la gloria de Dios. El Señor lo llama, como a Daniel, para que emplee el poder que Dios le ha dado para revelarlo al mundo… Daniel tuvo compañeros, y ellos tuvieron una obra especial que hacer. Aunque fueron grandemente honrados en esta obra, en forma alguna se exaltaron a sí mismos. Eran eruditos, diestros en conocimientos seculares tanto como religiosos; pero habían estudiado la ciencia sin corromperse. Eran bien equilibrados porque se habían entregado al control del Espíritu Santo. Estos jóvenes dieron a Dios toda la gloria por sus dotes seculares, científicas y religiosas. Su conocimiento no procedía de la casualidad, obtuvieron conocimientos mediante el fiel uso de sus facultades y Dios les dio habilidad y comprensión.

—Carta 134, del 27 de mayo de 1898, dirigida a J. H. Kellogg. (Alza tus Ojos – 27 de Mayo).


Cita 8

Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. Mateo 12:37.

Todos sabemos cuánto daño puede hacer una lengua indisciplinada si se la deja suelta. Los que se han reunido en la iglesia se han obligado a sí mismos, por su unión a ella, a mantener fuera de su manera de ser la conversación maliciosa. Es el deber de quienes ocupan puestos de responsabilidad en la iglesia vigilar de cerca este asunto para cuidar que el orden y la armonía sean preservados en ella…

Como iglesia deben ubicarse donde puedan representar el carácter de Cristo ante el mundo. Deben situarse donde puedan edificarse mutuamente en la fe más santa. Nunca han de destrozarse unos a otros, pues estarían realizando la obra de Satanás. Día a día deben ayudarse mutuamente a crecer hasta la perfecta estatura de hombres y mujeres en Cristo. De este modo cierran la puerta al enemigo.

El poder del habla es un gran talento para bendecir a otros o una gran maldición para causar disensión y rivalidad. El que vive al acecho de los defectos de éste y de aquél, está descuidando su propia alma preciosa. Y los que permiten que alguien lleve adelante su obra anticristiana sin reprenderlos, son responsables ante Dios de agravio a sus hermanos.¿Podemos esperar que la bendición del Señor descanse sobre una iglesia cuando sus miembros están alimentando enconos entre sí?…

Aquellos en cuyos corazones mora Cristo mostrarán en sus vidas el fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe. Quienes estén dominados por el enemigo estarán llenos de envidia, contienda, malicia y conjeturas perversas. Si una de esas personas de quien se hablan palabras crueles estuviera esta noche en el lecho de muerte, qué diferentes serían las palabras que se pronunciarían de él. Cuán a menudo es este el caso: mientras una persona está viva y podría ser bendecida por palabras amables, se dicen cosas desagradables y amargas de él. Pero cuando su obra ha concluido y sus manos están entrelazadas en la muerte, se lo alaba con palabras de amor y reconocimiento. Pero éstas descienden a oídos que ya no escuchan. Se dirigen a corazones que ya no pueden ser consolados. ¡Es demasiado tarde! Oh, si algunas de estas palabras de amor se hubieran pronunciado en vida, cuánto mejor habría sido…

Dios desea que su pueblo tenga en sus hogares toda la paz, el gozo y el amor que es posible poseer. El amor que introduzcan en ellos será el que introduzcan en la iglesia.

Mis hermanos, mis hermanas, pueden traer la paz del cielo al hogar y a la iglesia, si santifican a Dios el talento del habla.

—Manuscrito 26, del 15 de julio de 1886, “Habladuría maliciosa”, un sermón predicado en Oslo, Noruega. (Alza tus Ojos – 15 de Julio).


Cita 9

Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Mateo 25:29.

Hermano, no cuestione la sabia providencia de Dios, porque Dios ha dicho que perfeccionará la fuerza de El en la debilidad de Ud. Mantenga siempre un corazón humilde, contrito, y así permitirá que Dios manifieste su amor y gracia por medio del instrumento frágil. No desperdicie ni un momento en lamentar las oportunidades que nunca tuvo. Ud. ha pensado muchas veces: “Si hubiera tenido otra posición en la vida, y las ventajas que muchos otros tienen, podría haber tenido un mayor capital que invertir para el Señor”. El Señor sabía todo acerca de este asunto cuando lo eligió para la obra que le ha encomendado. En el hermoso plan de Dios, ese único talento puede ser incrementado por el uso, y llegar a ser diez. Recuerde siempre que Dios tendrá en cuenta lo que el hombre tiene, y no lo que no tiene. Véase 2 Corintios 8:12.

Dios le ha dado talentos. El lo ha elegido para llevar responsabilidades no porque tuviera una educación esmerada, no porque fuera un orador o un hombre de intelecto brillante; El lo escogió porque, por medio de su gracia, usted caminó humildemente con Dios y manifestó fidelidad en las cosas pequeñas.

Jesús ha estado entregando bienes a sus siervos siglos tras siglo. Una generación tras otra ha ido acumulando la herencia de la fe; los talentos han aumentado grandemente con el uso, y han llegado hasta nosotros. Somos como siervos contratados. El nos compró, y pagó el precio del rescate con su propia sangre para asegurar nuestro servicio voluntario. Algunos, como Ud., sienten la responsabilidad de negociar con los bienes que el cielo les ha encomendado. Ud. desea ofrecer mayores ingresos a su Señor. No se conforma con la pequeñez de los mayores dones que puede poner sobre el altar para Cristo; todo el tiempo y esfuerzo que puede dar al Maestro le parece demasiado poco, y se lamenta por su servicio imperfecto. Mire al Salvador ascendido. No está muerto, ni en la tumba nueva de José, con una gran piedra delante. ¡Ha resucitado!… ¡Es nuestro gran Sumo Sacerdote! El intercede en su favor. Todo lo que pide de Ud. es que use los talentos que se le han confiado. Si piensa que Dios le ha dado cinco talentos, consuélese con la idea que El no espera de Ud. la adición de diez. ¡En el nombre de Jesús de Nazaret, le insto a que eleve su mirada! El arco iris de la promesa está rodeando el trono.

—Manuscrito 8, del 25 de noviembre de 1892, enviado a un dirigente de la Asociación General. (Alza tus Ojos – 25 de Noviembre).


Cita 10

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. Mateo 10:8.

Dios ha dado a hombres y mujeres dones preciosos. A diferentes personas ha dado dones diferentes. No todos tienen la misma fortaleza de carácter o la misma profundidad de conocimiento, pero cada uno debe usar sus dones en el servicio del Maestro, no importa cuán pequeño pueda parecer este don. El fiel mayordomo negocia sabiamente con los bienes que le han sido confiados. Las facultades de la mente y el cuerpo deben ser cuidadosamente guardadas. Nuestros dones no deben ser debilitados por la autoindulgencia. Cada facultad debe ser preservada, a fin de que siempre pueda estar lista para su uso inmediato. Ninguna parte del organismo físico debe ser debilitada por el abuso. Cada parte, no importa cuán pequeña sea, influye en el todo. El abuso de un nervio o músculo disminuye la utilidad de todo el cuerpo.

—Manuscrito 147, del 31 de diciembre de 1903, “El sendero angosto”. (Alza tus Ojos – 31 de Diciembre).


Cita 11

Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 1 Corintios 12:4-6.

Dios ha dado a cada hombre su obra, de acuerdo con sus diversas habilidades…

No siempre los hombres que aparentemente poseen las más notables capacidades logran más éxito en algunos ramos de la obra. El Señor usa gente que se considera menos capaz. Es posible que no sean elocuentes, pero si están en comunión con Dios, él los bendice ricamente. Sus palabras toscas y contundentes, que provienen directamente del corazón, son de gran valor y el Señor las aprecia. Los que están relacionados con el servicio del Maestro no deben buscar a hombres de notables habilidades para que hagan la obra en lugar de ellos. Dios respalda al que hace lo mejor que puede.

Confíe cada hombre en su capacidad, y Dios impresionará los corazones de aquellos por quienes trabaja. Mucho bien puede realizar el obrero sincero y humilde que sabe que el éxito no depende de las apariencias, sino del que le encomendó su tarea…

Dios anhela que se dé a su obra una forma diferente. Salgan los hombres a trabajar, confiando en el Señor, y él irá con ellos convenciendo y convirtiendo a las almas.

Un obrero puede tener facilidad de palabra, otro puede ser un escritor de pluma fácil, otro puede tener el don de orar sincera, ardiente y fervientemente, otro el don del canto.

Otro puede tener la capacidad especial de exponer la Palabra de Dios con claridad. Cada don debe llegar a ser poderoso para Dios, porque él trabaja con los obreros.

A uno da Dios el don de la sabiduría, a otros del conocimiento y a otros de la fe. Pero todos deben trabajar a las órdenes de la misma Cabeza. La diversidad de dones conduce a una diversidad de operaciones, “pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo”. 1 Corintios 12:6.

Dios ciertamente bendecira a los obreros que se dedican de todo corazón a la tarea. Si el Señor les pide que dediquen sus pies a la obra, denle los pies. Con los pies pueden ganar almas.

—Carta 1, del 18 de enero de 1902, dirigida al pastor S. N. Haskell y senora, que estaban empeñados en tareas de evangelizacion. (Cada Día con Dios – 18 de Enero).


*Las citas  de este libro se actualizan constantemente

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