Alabanza

Cita 1

Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. 2 Crónicas 20:21.

Era una manera singular de ir a pelear contra el ejército enemigo, eso de alabar a Jehová con cantos y ensalzar al Dios de Israel. Tal era su canto de batalla. Poseían la hermosura de la santidad. Si hoy se alabase más a Dios, aumentarían constantemente la esperanza, el valor y la fe. ¿No fortalecería esto las manos de los soldados valientes que hoy defienden la verdad?

Cuando apreciemos más profundamente la misericordia y la longanimidad de Dios, lo alabaremos más en lugar de quejarnos. Hablaremos de la amante vigilancia del Señor, de la tierna compasión del buen Pastor. El idioma del corazón no serán la murmuración y la queja egoísta. La alabanza, como una corriente clara y que fluye, brotará de los verdaderos creyentes en Dios… (Dios nos Cuida – 18 de Julio).


Cita 2

De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme a todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de sus beneficios hacia la casa de Israel. Isaías 63:7.

Cuando un sentimiento de la benignidad de Dios refrigere constantemente el alma, se reflejará en el rostro mediante una expresión de paz y gozo. Se manifestará en palabras y en obras. Y el generoso Espíritu Santo de Cristo, al obrar sobre el corazón, comunicará a la vida una influencia convertidora sobre los demás.

La bondad de Dios al escuchar y responder nuestras oraciones nos pone bajo la imponente obligación de expresar nuestro agradecimiento por los favores que se nos han concedido. Debemos alabar a Dios mucho más de lo que lo hacemos. Las bendiciones recibidas en respuesta a la oración deberían ser rápidamente reconocidas…

Todas las pruebas aceptadas como medios para perfeccionar nuestros caracteres producirán regocijo. Toda la vida religiosa será elevadora, ennoblecedora, y poseerá la fragancia de las palabras buenas y las buenas obras. Entonces tendréis fuerzas para soportar todos los sufrimientos, y os gozaréis en el hecho de que poseéis gracia para resistir. (Dios nos Cuida – 28 de Agosto).


Cita 3

Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Malaquías 3:16.

Doquiera vayamos, debemos llevar una atmósfera de esperanza y gozo cristianos; entonces quienes están separados de Cristo verán atractivo en la religión que profesamos; los incrédulos verán la consistencia de nuestra fe… No sólo en la asociación diaria con los creyentes y los incrédulos hemos de glorificar a Dios al hablar a menudo unos a otros palabras de gratitud y regocijo.

Si pensáramos y habláramos más de Jesús, y menos de nosotros mismos, tendríamos mucho más de su presencia. Si permanecemos en él, seremos tan llenos de paz, fe y valor, y tendremos tan victoriosas experiencias para relatar cuando vengamos a las reuniones, que otros serán refrescados por nuestro testimonio claro y decidido por Dios. Estos preciosos reconocimientos de alabanza a la gloria de su gracia, cuando son presentados por una vida semejante a la de Cristo, tienen un poder irresistible, que obra para la salvación de las almas. (Dios nos Cuida – 19 de Noviembre).


Cita 4

Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Daniel 12:3.

Muchos, muchísimos, serán terriblemente sorprendidos cuando el Señor venga súbitamente como ladrón en la noche. Velemos y oremos, no sea que venga de repente y nos encuentre durmiendo. Mi alma se conmueve profundamente cuando considero cuánto tenemos que hacer por las almas que perecen.

La predicción de Daniel, “muchos correrán de aquí para allá y la ciencia se aumentará” (Daniel 12:4), se cumplirá cuando demos el mensaje de amonestación; muchos serán iluminados al considerar la segura palabra profética…La salvación de las almas debiera ser nuestro primer interés.

Necesitamos desarrollar una firme confianza en el “Así dice el Señor”. Cuando la tengamos no confiaremos en los sentimientos ni seremos gobernados por ellos. Dios nos pide que descansemos en su amor. Es nuestro privilegio conocer la Palabra de Dios como guía confiable y probada, una seguridad infalible. En este asunto pongámonos del lado de la fe. Creamos, confiemos y expresémonos en términos de fe, de esperanza y valor. Que la alabanza de Dios esté en nuestros corazones y en nuestros labios más a menudo. “El que sacrifica alabanza me honrará”. Salmos 50:23.

Carta 12, del 23 de enero de 1897, dirigida al “Hermano y la hermana Nicola”. (Alza tus Ojos – 23 de Enero).


Citas 5

El que sacrifica alabanza me honrará; y al que ordenare su camino, le mostraré la salvación de Dios. Salmos 50:23.

Alabar a Dios en plenitud y con sinceridad de corazón es un deber tan sagrado como orar. Debemos mostrar a todas las inteligencias celestiales que apreciamos el amor maravilloso de Dios por la humanidad caída y que estamos esperando bendiciones más grandes y aún mayores de su infinita plenitud. Necesitamos hablar de los capítulos preciosos de nuestra experiencia mucho más de lo que lo hacemos. Después de un derramamiento especial del Espíritu Santo, nuestro gozo en el Señor y nuestra eficiencia en su servicio aumentará grandemente al hacer el recuento de sus bondades y de sus obras maravillosas en favor de sus hijos. Tal testimonio tendrá influencia sobre otros. No podemos emplear medio más efectivo para ganar almas para Cristo. Y nuestro amor debe mostrarse no solamente en palabras sino en hechos, en el ministerio y sacrificio personales.

—Manuscrito 21, del 16 de Febrero de 1900, “La manifestación del amor de Dios”. (Alza tus Ojos – 16 de Febrero).


Cita 6

Me siento agradecida a Dios por sus ricas bendiciones para conmigo… Mantenga la alabanza en su corazón de la mañana a la noche. No pronuncie ni una palabra de queja, sino pida que el poder sanador de Dios llene su corazón y mente. Esté animado y esperanzado. Alabe al Señor… El mundo está colmando rápidamente la medida de su iniquidad. Oh, quiera el Señor darme mucho de su amor, gracia y poder para enfrentar y reprender las potestades de las tinieblas. Debemos guardar el camino del Señor, contemplando a Jesús, que es el Autor y Consumador de nuestra fe. No debemos permitir que una palabra de desaliento salga de nuestros labios. Pero podemos loar a Dios porque creemos y confiamos en Jesús. El es la luz, y en El no hay tinieblas. Hablemos de fe, de valor. Que de nuestros labios broten alabanzas al Señor. Contémplenlo, contémplenlo a El que es la Luz del mundo. Hablen de su amor, cuenten sus maravillosas obras…Hemos de ser ahora mayordomos fieles de lo que se nos ha confiado, sea cual fuere nuestro tipo de trabajo. Hemos de mirar a Jesús, y obrar siguiendo el modelo divino.

—Carta 314, del 2 de octubre de 1906, dirigida a O. A. Olsen, presidente de la Unión Australasiana. (Alza tus Ojos – 2 de Octubre).


 

 

*Las citas de este libro se actualizan constantemente

 

 

 

 

 

 

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