La Resurrección

Cita 1

Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. 1 Corintios 15:22-23.

Todos salen de sus tumbas de igual estatura que cuando en ellas fueran depositados. Adán, que se encuentra entre la multitud resucitada, es de soberbia altura y formas majestuosas, de porte poco inferior al del Hijo de Dios. Presenta un contraste notable con los hombres de las generaciones posteriores; en este respecto se nota la gran degeneración de la raza humana. Pero todos se levantan con la lozanía y el vigor de eterna juventud…

Todas las imperfecciones y deformidades quedan en la tumba. Reintegrados en su derecho al árbol de la vida, en el Edén perdido desde hace tanto tiempo, los redimidos crecerán hasta alcanzar la estatura perfecta de la raza humana en su gloria primitiva… (Dios nos Cuida – 2 de Julio).


Cita 2

El Señor viene con poder y gran gloria. Entonces separará completamente a los justos de los impíos. Pero el aceite no podrá ser transferido en ese momento a las vasijas de los que no lo tienen. Entonces se cumplirán las palabras de Cristo: “Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado”. Los justos y los impíos deben estar relacionados en la obra de la vida. Pero el Señor lee el carácter; él discierne a los que son hijos obedientes, a los que respetan y aman sus mandamientos.—Testimonios para los Ministros, 234 (1895).


Cita 3

Es algo solemne morir, pero es mucho más solemne vivir. Cada pensamiento, palabra y acción de nuestra vida volverá a confrontarnos. Tendremos que seguir siendo durante toda la eternidad lo que nos hayamos hecho durante el tiempo de gracia. La muerte provoca la disolución del cuerpo, pero no produce cambio alguno en nuestro carácter, ni lo cambia tampoco la venida de Cristo; tan solo lo fija para siempre sin posibilidad de cambio.—Joyas de los Testimonios 2:167 (1885).


Cita 4

¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos. Isaías 26:19.

El Rey de reyes desciende en la nube, envuelto en llamas de fuego. El cielo se recoge como un libro que se enrolla, la tierra tiembla ante su presencia, y todo monte y toda isla se mueven de sus lugares… Entre las oscilaciones de la tierra, las llamaradas de los relámpagos y el fragor de los truenos, el Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos. Dirige una mirada a las tumbas de los justos, y levantando luego las manos al cielo, exclama: “¡Despertaos, despertaos, despertaos, los que dormís en el polvo y levantaos!”

Por toda la superficie de la tierra, los muertos oirán esa voz; y los que la oigan, vivirán. Y toda la tierra repercutirá bajo las pisadas de la multitud extraordinaria de todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos. De la prisión de la muerte sale revestida de gloria inmortal gritando: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?”. 1 Corintios 15:55. Y los justos vivos unen sus voces a las de los santos resucitados en prolongada y alegre aclamación de victoria.

Todos salen de sus tumbas de igual estatura que cuando fueron depositados en ellas… Pero todos se levantan con la lozanía y el vigor de la eterna juventud… La forma mortal y corruptible, desprovista de gracia, manchada en otro tiempo por el pecado, se vuelve perfecta, hermosa e inmortal. Todas las imperfecciones y deformidades quedan en la tumba… Los justos vivos son mudados “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos”. Vers. 52. A la voz de Dios fueron glorificados; ahora son hechos inmortales, y juntamente con los santos resucitados son arrebatados para recibir a Cristo, su Señor, en los aires. Los ángeles “juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”. Mateo 24:31.

Cuando los niñitos salen dotados de inmortalidad de sus lechos de polvo, inmediatamente vuelan hacia los brazos de sus madres. Amigos, a quienes la muerte tenía separados desde largo tiempo, se reúnen para no separarse más, y con cantos de alegría suben juntos a la ciudad de Dios. (Dios no cuida – 24 de Diciembre).


Cita 5

La resurrección de Jesús fue una muestra de la resurrección final de todos los que duermen en él. El cuerpo resucitado del Salvador, su porte, el acento de su voz, eran familiares para sus seguidores. En forma semejante se levantarán los que duerman en Jesús. Conoceremos a nuestros amigos así como los discípulos conocieron a Jesús. Aunque hayan quedado deformados o desfigurados en esta vida mortal, sin embargo en su cuerpo resucitado y glorificado se preservará su identidad individual, y reconoceremos a los que amamos por su rostro radiante con la luz que brilla del rostro de Jesús.—The Spirit of Prophecy 3:219.


Cita 6

“La resurrección de Jesús fue una muestra de la resurrección final de todos los que duermen con él. El cuerpo resucitado del Salvador, su semblante, el acento de su voz, eran familiares a sus seguidores. De la misma manera se levantarán los que duermen en Jesús. Conoceremos a nuestros amigos del mismo modo como los discípulos conocieron a Jesús. Pueden haber estado deformados, enfermos o desfigurados en esta vida mortal; no obstante en su cuerpo resucitado y glorificado se conservará perfectamente su identidad individual y reconoceremos, en el rostro radiante con la luz reflejada del rostro de Jesús, los rasgos de los que amamos.”—The Spirit of Prophecy 3:219.


Cita 7

“Nos recibirá con honores. Se nos entregará una corona de vida que nunca perderá su resplandor.”—The Signs of the Times, 9 de julio de 1902.


Cita 8

“En ningún pasaje de las Santas Escrituras se encuentra la declaración de que los justos reciban su recompensa y los malos su castigo en el momento de la muerte…. La Biblia enseña a las claras que los muertos no van inmediatamente al cielo. Se les representa como si estuvieran durmiendo hasta el día de la resurrección. El día mismo en que se corta el cordón de plata y se quiebra el tazón de oro, perecen los pensamientos de los hombres. Los que bajan a la tumba permanecen en el silencio. Nada saben de lo que se hace bajo el sol. ¡Descanso bendito para los exhaustos justos! Largo o corto el tiempo, no les parecerá más que un momento. Duermen hasta que la trompeta de Dios los despierte para entrar en una gloriosa inmortalidad. ‘Porque sonará la trompeta, y los muertos resucitarán incorruptibles…. Porque es necesario que este cuerpo corruptible se revista de incorrupción, y que este cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, entonces será verificado el dicho que está escrito: ¡Tragada ha sido la muerte victoriosamente!’ En el momento en que sean despertados de su profundo sueño, reanudarán el curso de sus pensamientos interrumpidos por la muerte. La última sensación fue la angustia de la muerte. El último pensamiento era el de que caían bajo el poder del sepulcro. Cuando se levanten de la tumba, su primer alegre pensamiento se expresará en el hermoso grito de triunfo: ‘¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿dónde está, oh sepulcro, tu victoria?’”— Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 605.


Cita 9

“Los justos que vivan aún, son mudados ‘en un momento, en un abrir de ojos.’ A la voz de Dios fueron glorificados; ahora son hechos inmortales, y juntamente con los santos resucitados son arrebatados para recibir a Cristo su Señor en los aires…. Santos ángeles llevan niñitos a los brazos de sus madres.”—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 703.


Cita 10

“En la primera resurrección todos se levantan de sus tumbas con inmortal lozanía; pero en la segunda son visibles en todos las señales de la maldición. Los reyes y nobles de la tierra, los impíos y degradados, los instruidos e ignorantes, todos resucitan juntos. Todos contemplan al Hijo del hombre; y los que lo despreciaron y se mofaron de él, que colocaron la corona de espinas sobre su sagrada frente y lo golpearon con la vara, lo contemplan en toda su real majestad. Los que lo escupieron en la hora de su juicio ahora tratan de ocultarse de su penetrante mirada y de la gloria de su semblante. Los que atravesaron sus manos y sus pies con los clavos, ahora contemplan las marcas de la crucifixión. Los que abrieron su costado con la lanza contemplan las marcas de su crueldad. Y reconocen que éste es aquel a quien crucificaron y denigraron mientras sufría su terrible agonía. Entonces se oye un tremendo clamor de angustia mientras huyen para esconderse del Rey de reyes…. Todos tratan de esconderse en las rocas para ocultarse de la deslumbrante gloria de Aquel a quien una vez despreciaron.”—Early Writings, 292.


Cita 11

“En la resurrección cada ser humano tendrá su propio carácter. Cuando llegue el tiempo, Dios llamará a los muertos inspirándoles el aliento de vida y devolviendo la vida a sus huesos secos.”— The S.D.A. Bible Commentary Commentary 6:1093.


Cita 12

“Se reanudarán los vínculos de la familia. Cuando contemplamos a nuestros amados muertos, pensemos en la mañana en que sonará la trompeta de Dios y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados.”—The Review and Herald, 22 de noviembre de 1906.


 

*Las citas de este libro se actualizan constantemente

 

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